La semana pasada me tocó reportear un caso que no me deja de dar vueltas en la cabeza, no sólo por la crueldad de los hechos, los que a pesar de todo el tiempo que llevo cubriéndolos aún no me dejan de estremecer, sino porque dejó otra espina en mi conciencia.
¿Hasta dónde llega nuestra solidaridad? ¿Hasta qué punto nosotros, con un simple gesto, podemos intervenir en la vida del otro y evitar que hechos delictuales sucedan a metros de nuestro seguro hogar?
El lunes y martes que pasaron se desarrolló en Villa Alemana un juicio oral contra un adolescente que había violado a una niña en una casa abandonada de la comuna, tal como publicó “El Observador” en su edición pasada. Esa historia ya es lo suficientemente macabra, pero lo que me quedó dando vueltas es que perfectamente se podría haber evitado.
La noche que ocurrieron los hechos, una muchacha vio a lo lejos una pelea y llamó a Carabineros, dando por así zanjada la situación, sin saber que los policías nunca llegaron al lugar. Otro vecino sintió los brutales golpes que el muchacho le propinaba a la víctima, por lo que activó el botón de pánico de la villa, pero a pesar de eso, nadie salió en auxilio de la joven de 17 años.
Ambas personas hicieron lo correcto, pidieron ayuda, pero podrían haber hecho más, sin necesariamente poner en riesgo su integridad física. La muchacha podría haber esperado que llegara Carabineros antes de conciliar el sueño; o bien, haberle hecho saber a la pareja que había notado su presencia y la pelea que estaban sosteniendo.
El adulto, podría haber hecho algo similar, como tomar su auto y aproximarse al sector donde estaban por cometerse brutales hechos, que de seguro, ninguno de los dos vecinos imaginó.
Este es un buen llamado de alerta. Mucho se habla de la seguridad y de lo importante que es que los vecinos se conozcan, tengan sus números telefónicos, para evitar asaltos y otros actos delictuales. A veces son pequeños detalles los que pueden cambiar el destino de las personas, y a veces no son grandes esfuerzos. Es importante que las personas hagan efectivos los mecanismos que se inventan para proteger el sector.
Estas palabras suelen tomar más peso cuando es una fibra cercana la que se ha visto afectada, no esperemos que ese momento llegue para que esta lección se asiente en la conciencia.
Publico el: 16/02/2010 14:02
¿Hasta dónde llega nuestra solidaridad?







