La palabra crisis en chino (weiji) significa “peligro y oportunidad” ocurriendo al mismo tiempo. Este terremoto que azotó nuestro país sin duda tuvo este carácter para muchos de nuestros compatriotas, sobretodo para aquellos que perdieron seres queridos o bienes materiales básicos (lo perdieron absolutamente todo).
Este evento, por sus características, representa un estresor natural para cualquiera (sucesos universalmente devastadores), sin embargo, aquí es donde nuestras capacidades de resiliencia (enfrentar situaciones difíciles y ser capaz de enfrentarlas y de salir fortalecido) se ponen a prueba y cuando más necesitamos de todos los recursos disponibles, ya sea internos (capacidad de afrontamiento, temple, etc.) como externos (ayuda de otros significativos y comunidad).
Es el momento, estimado lector, de tomar esta experiencia para crecer como persona, de dejar de ser testigos pasivos frente a la desgracia ajena y ser solidarios, de ponernos en contacto con aquellos más necesitados y de olvidarnos por un momento de nosotros mismos.
Este desastre de la naturaleza es sin duda alguna la oportunidad de encarnar el corazón de chileno que nos hace unirnos frente a la desgracia y la adversidad.
“Siempre es mas feliz el que da que el que recibe”.
Publico el: 02/03/2010 14:55
Las crisis pueden ser también oportunidades







