En todas partes hablan del Mundial de fútbol. Por donde uno pasa hay televisores mostrando jugadas. Durante todo este mes estaremos presenciando la futbolización del país. Concursos, sorteos, premios y programas especiales, nos seguirán llevando hasta la final en julio.
Esta fiebre de fútbol todo el día, no solamente afecta a los países que participan, sino a todo el planeta que corre tras la pelota.
Ser jugador de fútbol es una actividad que cada día deslumbra a más niños y jóvenes, porque el destello de las estrellas en la cancha y fuera de ellas, hace que muchos lo miren como una verdadera profesión. Extraordinariamente bien rentada, con acceso al éxito y posibilidades de vivir en el extranjero. Los iconos como Iván Zamorano, Marcelo Salas y Elías Figueroa, por nombrar algunos, hacen realidad esa imagen soñada por tanta juventud.
Mi padre lleva el fútbol en la sangre. Leí la revista “Estadio” y “El Gráfico” junto con el Condorito en mi casa. No recuerdo la edad en que lo acompañé por primera vez al estadio, pero hay un partido inolvidable, que para mí marcó una manera nueva de mirar el fútbol.
Cuando tenía 14 años me invitó a ver un partido del Mundial de Chile, en 1962. Me trajo al Estadio Sausalito en Viña del Mar. El ambiente era fantástico. Repleto. Las entradas se habían agotado con mucha anticipación. La euforia era entendible, ya que jugaban Inglaterra y Brasil.
La lección del papá cuando ya estábamos sentados en la tribuna, hacia el lado del ataque de Brasil, fue precisa. “En este partido -me dijo- se enfrentan dos tipos de fútbol, completamente distintos. Inglaterra, el país donde nació el fútbol, pondrá en la cancha un juego cerebral, casi rayado en el pizarrón por el entrenador, metódico, sin individualismos, donde la razón primará por sobre todas las cosas”.
Era fácil entender lo que estaba pasando. Los británicos entraron en correcta formación y no desarmaron su fila hasta formarse para los himnos nacionales.
Brasil, en cambio, era un equipo intuitivo, creativo, espontáneo, que juega el fútbol con imaginación, haciendo cosas inesperadas, rápidas, hermosas. No traen nada planeado, están dispuestos a improvisarlo todo. También entraron a la cancha en la típica fila, pero a los pocos segundos se desarmaron y fueron a saludar a los hinchas que los llamaban con sus banderas verde-amarillas.
Me preparaba para un gran partido. Mi padre, con tono serio, me señala un jugador y me dice que se trata de una persona enferma, que tiene una grave deformación en sus piernas, pero que lo ponen en el equipo porque es amigo del entrenador. Lo miro y efectivamente el personaje camina muy mal, como cojeando, con la punta de los pies hacia adentro y parece que se fuera a ir para adelante.
Era Garrincha. El gran Garrincha.
Suena el pitazo inicial y parece como una activación eléctrica para los jugadores, que inician rápidos movimientos, tras la pelota, pero también para marcar a determinados jugadores y para fijar posiciones en la cancha.
No lo podía creer, pero el jugador medio enfermo de las piernas, eludía a tres, cuatro o cinco jugadores, haciendo unos pases que ya en dos oportunidades habían sido gol. Era rápido y siempre avanzaba en dirección al arco. Fue el mejor de la cancha, aclamado al final del partido, en que Brasil venció por 4 a 2 a Inglaterra.
Garrincha alcanzó una importante fortuna, que la perdió entre mujeres, muchas mujeres, alcohol y fiestas. Murió absolutamente pobre y abandonado. En un documental que le hicieron se fue casi desde la mitad de la cancha, eludiendo a cuanto jugador se le puso por delante. Finalmente, quedó sólo delante del arquero. El estadio se venía abajo y Garrincha no hacía el gol, se movía a la izquierda y el arquero lo imitaba, se movía a la derecha y el arquero lo seguía. La gente deliraba para que metiera un gol que parecía convertido. Finalmente, hizo el gol pasando la pelota por entre las piernas del arquero. Cuando le preguntaron, al final del partido, por qué demoró tanto, contestó: “Es que no abría nunca las piernas”.
Publico el: 28/05/2010 16:56
La futbolización del mundo







