Después de romper con el sistema, me refugié en una caleta de pescadores, último reducto de hombres libres. Me hice pescador, y todo marchó bien hasta la crisis de la pesca artesanal. Sin tocar el tema del recalentamiento global, que obliga al pez a buscar aguas mas frías y por lo tanto más profundas. Sin tomar en cuenta la corriente del niño, que trae a la costa la voraz jibia. Sin ahondar en la pesca de arrastre, que destroza el medio submarino. Sin profundizar en la pesca industrial que asola nuestras costas, es necesario puntualizar, que existen algunas medidas para paliar la crisis en cuestión.
En primer lugar, sería sumamente importante poner en veda el recurso merluza, los meses que esta viene a desovar a la costa; se protegería su multiplicación y el crecimiento apropiado. Sernapesca, fiscalizaría a los pescadores en actividad con los “zarpes” de la gente que realmente vive y dependen de la pesca. En segundo lugar, debiera existir un tamaño adecuado de red para evitar la captura del pez pequeño.
Estas simples medidas, sumadas a un estricto control de 12 millas marinas para la pesca artesanal, y la completa desaparición de la monstruosa pesca de arrastre, podrían atenuar en algo la crisis del sector.
Las “áreas de manejo” asignadas por el Estado deberían ser trabajadas por los gremios, el Estado debería mantener un biólogo marino en cada caleta y estudiar la forma de sembrar diferentes especies, según la costa y el clima lo permitan (léase, locos, machas, picorocos, erizos, almejas, ostiones, choros, choritos, lapas, navajuelas, ostras, etc.) para lograr que las áreas se conviertan en verdaderas granjas marinas y con su extracción, una vez al año, el pescador ayude al presupuesto familiar.
Creo que urge la creación del Ministerio del Mar, debido a nuestros miles de kilómetros de costa. Es importante que Sernapesca, aparte de ser un ente fiscalizador, deje de ser un represor y con voluntad política y sensibilidad social se convierta en una real ayuda y total apoyo al sector artesanal, tan duramente castigado hoy en día. Ojalá que la nueva ley de pesca, contemple a los “últimos hombres libres del reino de Chile”.
Publico el: 22/06/2010 17:05
Los hombres libres







