LOS ANDES.- Danilo Francisco Ortiz Hernández, de 37 años de edad, es presidente del Club Deportivo Yerbas Buenas y trabaja como chofer profesional en la Municipalidad de Los Andes desde hace 13 años. Precisamente, por su trabajo es cliente habitual del supermercado Express Líder que queda a una cuadra del edificio municipal, en calle Papudo. Por esa misma razón que el confuso incidente en que se vio envuelto el 6 de noviembre del 2006 sigue siendo para él un enigma y un mal recuerdo.
Cuenta que ese día viernes, después de terminar su jornada de trabajo, se reunió en el supermercado con su esposa Rosa Pérez y sus dos hijas, para comprar algunas cosas. Al llegar a la caja, su historia fue increíble. "Al llegar mi turno, la cajera me dijo que no me iba atender y cerró la caja. Le reclamé y le exigí que me atendiera, pero se fue enojada y nosotros nos cambiamos de caja?, relata Danilo. Pero fue mientras esperaba en la fila de la segunda caja que comenzó la pesadilla que lo dejó por mucho tiempo mal herido y que fue responsabilidad de los guardias del local.
"Uno de ellos llegó por detrás y me dio un combo en el hombro, me insultó y me provocó en la misma caja (...) Cuando iba hacia el exterior con mi familia vi que se estaba comunicando con los otros guardias y al salir de la mampara siento un golpe en la nuca y caigo al suelo. Comenzaron a pegarme todos delante de mi familia. Obviamente, me defendí contra uno de ellos, pero me redujeron apretándome del cuello?, recuerda.
Danilo expresa que luego de ser reducido fue encerrado en pequeño cuarto utilizado para retener a los mecheros. Lejos de acabar la golpiza, en el estrecho recinto, los guardias habrían seguido con los golpes, ?incluso me golpearon con una radio en el ojo, provocándome un daño severo, ya que quedé con secuelas hasta el día de hoy?.
El funcionario buscó asesoría legal e interpuso una demanda en contra de la empresa, dueños también de la empresa de seguridad, después de cinco años -esta semana- la Corte Suprema ratificó que la cadena de D y S, dueña de supermercados Líder, deberá pagar una indemnización total cercana a los 30 millones de pesos. ?Este dinero no paga lo que me hicieron y las secuelas con las que quedé por los golpes, ni tampoco el trauma que vivieron mis hijas, que hasta el día de hoy se niegan a entrar a ese supermercado?, agrega.