Tatuajes de animé: el trazo creador del viñamarino Bruno Salas

Publicado el at 09/06/2022
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tatuajes de animé
Hace seis años, Bruno Salas decidió hacer algo que fuera distinto a los estilos tradicionales, convirtiéndose en precursor de los tatuajes de manga o animación japonesa en nuestra región

“Me llamó la atención de que hubiera tanta gente interesada en tatuarse cosas de animé, sobre todo en un momento en el que los ñoños tenían muchos estereotipos negativos. Por ahí me ocurrió un shock y me emocioné”, fueron una de las primeras impresiones que tuvo el viñamarino Bruno Salas Oliva, quien a sus 34 años se dedica a trazar retazos de la cultura japonesa permanentes en la piel.

El animé y el manga son dos fenómenos de la cultura japonesa que han marcado tendencia a nivel global. Por lo mismo, no es de extrañarse ver películas del mítico Hayao Miyazaki en la pantalla grande de los cines chilenos, eventos masivos de otakus o personas que deciden tatuarse para siempre a sus personajes favoritos en el cuerpo.

Hayao Miyazaki, fundador de Studio Ghibli. A él le agradecemos entregas como El Viaje de Chihiro o Mi Vecino Totoro

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Contextualicemos: ¿Qué entendemos por manga o animé?

Nos han acompañado desde la infancia, remontándose incluso a generaciones antiguas. El recuerdo de Heidi, Slam Dunk, Sailor Moon o para los más contemporáneos One Piece, es un grabado nostálgico en la memoria colectiva que creció con estas animaciones.

El manga (garabatos o dibujos caprichosos en japonés) nació durante la apertura económica japonesa (1868 y 1912), de la mano del pintor Hokusai Katsushika. Constituye una de las tres tradiciones historietísticas a nivel mundial, cuenta con un sistema de viñetas y se lee de derecha a izquierda.

Un ejemplo: diferencias entre el manga y animé de Bleach

Por su parte, el animé se creó en 1917 por el animador Junichi Kouchi, como una forma de hacerle frente a la industria de Disney, pero no fue hasta después de la Segunda Guerra Mundial que empezó a masificarse.

“El anime como tal, en Japón se empezó a producir para volcar la mirada del país y para levantarse después de la segunda Guerra Mundial. Ahí surge una cultura que trata de renacer desde el arte. Con el anime podemos ver vestigios de la guerra, de la situación”, relata Salas a Observador.cl.

Tatuajes de animé: elegir una historia para el cuerpo

“Siempre me llamaron la atención los tatuajes, me ha gustado esto de que habitan en el cuerpo, y que es algo que se anda trayendo; que envejece con uno. Pero si bien me gustaban, nunca me atrajeron los estilos de tatuajes como los clásicos o tradicionales”, y ciertamente buscar algo diferente fue lo que marcó su camino profesional.

Hisoka Morow, de Hunter X Hunter

Empezó a dar clases de arte, para luego entrar de aprendiz a un estudio de tatuajes. A los 5 meses el dueño le sugirió que escogiera un estilo especifico a fin de que la gente pudiese encontrarlo de manera más fácil en el mercado.

“Ahí me di cuenta que los estilos no me gustaban, era de la idea que hacer más de lo mismo te convertiría en un tatuador que hace más de lo mismo. Quería algo diferente”, cuenta.

Por lo mismo, decidió buscar algo que fuera con sus gustos “ñoños”, momento en el que encontró a un referente italiano que hacía tatuajes de animé estéticamente bellos a full color. ¿Pero qué pasaba con el manga?

“Con lo ilustrativo que es… entonces por ahí lo pensé y le dije al dueño que quería hacer este tipo de tatuajes: de manga, porque no habían y además era un buen nicho con gente más fanática que uno incluso. Le cautivaron la expresividad de las líneas, que no necesitaban del color para dar con una sensibilidad”, relata.

Uno de sus tatuajes más recientes es el de Misato Katsuragi de Evangelion

“Al contarle al dueño, me dijo que ese no era un estilo de tatuaje, que los estilos son otros, que cómo iba a inventar un estilo: no era rentable ni bonito. Ahora suena a chiste, pero en esos momentos no fue así.”, expresa el artista sobre sus primeras incursiones.

Llegó a otro estudio y le pasó lo mismo, solo que esta vez jugó otra estrategia.

“Llevé a dos amigos para hacerles tatuajes de manga (estudie las líneas, los trazos del manga), y cuando vieron el resultado, los dueños se impresionaron y trataron de clasificarlo”, entre risas recuerda los dichos de su mamá: “¿Cómo van a entender a los ‘monos chinos’ si no los ven?”.

“Cuando lo dieron, me dieron carta blanca y al tiempo me di cuenta que a la gente le interesó mucho”, comenta feliz.

“Los tatuajes de animé no son un estilo, sino una forma”

El viñamarino es claro en describir su arte: “Yo no digo que tengo un estilo de tatuaje, sino una ‘forma’, porque el estilo me lo dará cada autor de manga. El estilo no lo hace uno, es una forma, la estética varía según el mangaka (persona que dibuja mangas). Por eso tengo que capturar la estética de cada uno, y ese es el desafío y lo entretenido. De eso han pasado 6 años”.

Su experiencia y gusto por el animé le ayudaron para fijarse en cada detalle. Y así pasó el tiempo.

“Al año ya me volví chango tatuando… y a la fecha tengo agenda llena. Eso habla de que la gente encontró algo diferente”, relata con risas Bruno.

Yuta Okkotsu es el protagonista del manga Jujutsu Kaisen tomo “0”. Recordemos que la versión animada se estrenó en los cines chilenos el 24 de marzo

“Tengo la ética de no repetir tatuajes”

“Siempre trato que sean personales, tengo la ética de no copiar otros tatuajes ni repetir lo míos… porque para cada persona tiene un significado distinto y la percepción es única independiente de que sea algo estético”.

Sobre los tatuajes, Salas comenta que el estilo segmenta de una manera interesante. Como se sabe, entre los futbolistas es común ver objetos religiosos, los nombres de sus hijos para besarlos en cada gol, las letras, etc. Y para las personas que gustan del animé lo propio es tatuarse a sus personajes favoritos.

Finalmente, añade que “hay historias de superación. Por ejemplo, cuando te llega un Ave Fénix, quiere decir que la persona quiere mejorar, cambiar, renacer, empezar de cero. Existen tantos tatuajes como motivos personales. Son infinitas las ideas. Tienes que darte el tiempo de conocer a le persona, hablarle y empatizar con el cliente para generar algo único que le da un valor más”, concluye.

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