El hecho ocurrió durante un procedimiento de control en la calle Antonio Núñez de Fonseca, donde carabineros fueron atacados con bombas incendiarias y disparos.
SAN ANTONIO. – Un carabinero resultó lesionado tras recibir un impacto balístico durante un operativo policial realizado la madrugada de este martes en la megatoma de San Antonio, en la región de Valparaíso.
Según información preliminar, a las 5:40 horas, unidades de Carabineros de Chile llegaron al lugar con el objetivo de asegurar el terreno, momento en que fueron atacados con más de 19 bombas incendiarias, lo que obligó a desplegar dispositivos químicos conforme a los protocolos vigentes para resguardar la integridad del personal policial.
Posteriormente, cerca de las 7:00 de la mañana, arribó un dispositivo de refuerzo de Control de Orden Público proveniente de Valparaíso, instancia en la que se registraron nuevos hechos de violencia. Fue en ese contexto que un funcionario de Carabineros recibió un impacto balístico de calibre milimétrico, siendo trasladado de urgencia hasta el Hospital de San Antonio.
Tras los exámenes médicos correspondientes, se confirmó que el funcionario se encuentra estable y fuera de riesgo vital, destacándose que el proyectil no impactó una zona crítica como el cuello.
Desde la institución señalaron que, debido a este escenario, los procedimientos de desalojo avanzarán de manera más lenta y gradual, priorizando el aseguramiento del terreno. Las autoridades reconocieron que se trata de un territorio altamente hostil, donde operan grupos organizados y armados, algunos provenientes de sectores aledaños, que han demostrado disposición a enfrentar violentamente a las fuerzas públicas.
En ese contexto, se desplegaron equipos especializados de Carabineros, además de personal de OS9 y Labocar, en coordinación con el Ministerio Público, con el fin de asegurar evidencia y establecer desde dónde están operando los atacantes.
De acuerdo a los análisis de inteligencia criminal, en la megatoma conviven personas en situación irregular con delincuentes vinculados al narcotráfico, uso de armamento y otros ilícitos, lo que complejiza aún más el proceso de desalojo.
Finalmente, se indicó que los grupos armados estarían utilizando sectores de difícil acceso, como las faldas del cerro Centinela, un terreno en declive que facilita la preparación de ataques contra los dispositivos policiales.