Impulsada por la Universidad de Valparaíso y financiada por el Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR), esta iniciativa formativa buscó fortalecer capacidades técnicas ambientales en comunidades, organizaciones, docentes y funcionariado, promoviendo herramientas, conocimientos y redes para el cuidado de los territorios y el bienestar socio ecológico.
En la Región de Valparaíso, al igual que en diversos territorios del país, los desafíos socioambientales se expresan de manera cada vez más compleja y urgente, afectando ecosistemas, comunidades y formas de habitar el territorio. Problemáticas como la degradación de suelos, la escasez hídrica, la pérdida de biodiversidad, la generación de residuos y los conflictos socio ambientales, han evidenciado la importancia de fortalecer capacidades locales para abordar estos procesos desde una perspectiva territorial, participativa y educativa que permitan avanzar hacia modelos sostenible de desarrollo.
En este contexto surge la Escuela Técnica Ambiental Regional “Raíces Comunes”, una instancia formativa impulsada por la Unidad de Medioambiente y Sostenibilidad de la Universidad de Valparaíso (UMAS UV), en el marco del Plan de Fortalecimiento de Capacidades Técnicas para el Desarrollo Sostenible de la Región de Valparaíso. Esta iniciativa fue financiada por el Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) del Gobierno Regional de Valparaíso, correspondiente al año 2025, y aprobada por el Consejo Regional de Valparaíso.
La Escuela recibió más de 160 postulaciones, de las cuales se asignaron 114 cupos, de acuerdo con criterios de selección previamente definidos. Del total de personas seleccionadas, 83 finalizaron el curso completo y cumplieron con los requisitos de aprobación, lo que a juicio de UMAS UV evidencia un alto nivel de compromiso y permanencia durante el proceso formativo.
El programa tuvo como propósito inspirar y fortalecer las capacidades técnicas ambientales de las comunidades, entregando herramientas que permitieron a las y los participantes asumir un rol activo en la mejora de su calidad de vida y en el cuidado de sus territorios. A través de la transmisión de conocimientos prácticos, el uso de herramientas tecnológicas y el desarrollo de habilidades comunicativas, se fortalecieron competencias orientadas a la concientización, protección y conservación del entorno, promoviendo comunidades más informadas, comprometidas y resilientes.




La instancia estuvo dirigida a personas residentes en la Región de Valparaíso, priorizando el siguiente perfil de participantes: funcionarios y funcionarias municipales vinculados a áreas de medio ambiente, planificación territorial, gestión de residuos, emergencias y desarrollo comunitario; líderes y lideresas comunitarias pertenecientes a juntas de vecinos, comités ambientales, agrupaciones territoriales y otras formas de organización social con incidencia en sus territorios; docentes, educadores y educadoras ambientales, así como integrantes del sistema educativo interesados en incorporar contenidos de sostenibilidad en comunidades escolares y espacios formativos; e integrantes de organizaciones de la sociedad civil, incluyendo fundaciones, ONG y colectivos ambientales.
Según señala Juan Cisterna, encargado de Educación Ambiental de la Unidad de Medioambiente y Sostenibilidad UV y coordinador del proyecto “Raíces Comunes”, “la Escuela Técnica Ambiental Regional fue una experiencia profundamente enriquecedora, tanto para el equipo ejecutor como para sus participantes, como muchos nos hicieron saber. Esta instancia permitió abrir la Universidad de Valparaíso y poner los conocimientos técnicos ambientales al servicio de los territorios, reconociendo y valorando los saberes locales. Este enfoque favoreció un diálogo participativo y horizontal con los distintos actores territoriales, fortaleciendo los procesos de aprendizaje”.
Asimismo, comenta Cisterna, “a lo largo del programa se generaron espacios genuinos de encuentro, escucha y confianza con lideresas y líderes ambientales de diversos lugares de la Región de Valparaíso, lo que permitió compartir experiencias, generar redes y posibilidades de colaboración directa, que esperamos que se mantenga en el tiempo para y por el cuidado y protección del medio ambiente”.
“Desde una mirada pedagógica -apunta-, la Escuela logró articular el conocimiento técnico con la dimensión humana del aprendizaje, promoviendo la empatía, el trabajo colaborativo y el sentido de pertenencia. Esta forma de enseñar y aprender, basada en la contextualización y en la humildad del saber, fue clave para mantener una baja deserción y alcanzar que 83 estudiantes finalizaran este proceso formativo”.
El curso contempló un total de cinco módulos, con una duración de 70 horas pedagógicas, que se desarrollaron en dos grupos, en modalidad diurna y vespertina, distribuidos en distintos días y horarios. Los módulos abordados fueron: Huertas Agroecológicas; Restauración de Ecosistemas; Conservación de Suelos y Aguas; Economía Circular y Gestión de Residuos; y Normativa Ambiental y Conflictos Socio Ambientales. Cada módulo consideró dos sesiones virtuales y una sesión presencial, favoreciendo un proceso formativo integral, participativo y contextualizado a las realidades territoriales de la Región de Valparaíso.
En este sentido, el proyecto se posiciona como una propuesta educativa orientada a fortalecer procesos formativos con pertinencia territorial, enfoque interdisciplinario y compromiso con el bienestar socio ecológico de la Región de Valparaíso.
Esta Escuela Técnica Ambiental fue una iniciativa del proyecto: “PLAN DE FORTALECIMIENTO DE CAPACIDADES TÉCNICAS PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE PARA LA REGIÓN DE VALAPARAÍSO”, financiado por el FNDR del Gobierno Regional de Valparaíso año 2025 y aprobado por el Consejo Regional de Valparaíso.