El profesional vinculado a Quillota, que fue ratificado para integrar el consejo de expertos del Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia, ha desarrollado un interesante trabajo social de forma particular
El presidente Gabriel Boric nombró, hace un par de semanas y por Alta Dirección Pública, a tres consejeros del Servicio Nacional de Protección a la Niñez y Adolescencia. Uno de ellos es Hans Rosenkranz Silva, ingeniero comercial y magíster en Marketing de la Universidad Adolfo Ibáñez y Master of Science in Social Innovation and Entrepreneurship de London School of Economics, quien fue elegido como experto en administración.
Tras desempeñarse en diversas empresas del rubro de las Telecomunicaciones, en 2019 se convirtió en director ejecutivo de la Comunidad Organizaciones Solidarias (COS), la principal red de la sociedad civil en Chile que reúne a 275 organizaciones de todo el país; siendo además gerente comercial y de marketing de la organización Protectora de la Infancia. Oriundo de Viña del Mar, posee un fuerte vínculo con Quillota que mantiene hasta el día de hoy.
SU NUEVO ROL COMO CONSEJERO
Respecto a este nuevo desafío, manifestó en conversación con Radio Observador 105.5 FM que “el servicio de protección es aquel que atiende vulneraciones de derecho de los niños, principalmente abandono, maltrato, abuso y negligencia”, precisando que el sistema contempla distintos programas, entre ellos residencias -“cuando ya no hay ninguna otra opción más para los niños que salir de su casa”- además de líneas de acompañamiento familiar y adopción.
Rosenkranz detalló que, junto con la creación del servicio, la ley estableció la conformación de un consejo de expertos con distintas especialidades. En su caso, fue designado como experto en administración, sumándose a perfiles en intervención social, salud y área legal. “Nuestro rol principalmente es asesorar al director nacional en las materias que él tiene como competencia”, indicó.
El consejero aclaró que se trata de una función compatible con su trabajo principal, ya que no es un cargo de dedicación exclusiva. “Tenemos sesiones, a veces una o dos veces al mes (…), pero no es un trabajo de tiempo completo”, señaló, agregando que su nombramiento, ratificado por el Ejecutivo, tiene una duración de tres años, renovable por un período similar.
VÍNCULO CON QUILLOTA Y SU TRABAJO SOCIAL
Durante la conversación, Rosenkranz relevó su conexión con Quillota, mencionado desde recuerdos de infancia hasta la presencia actual de familiares en la zona: “Mi mamá nació allá y sus padres, Leopoldo Silva Reynoard y Olga Bijit Salamé, fueron vecinos históricos (…) Viven mis tíos, mis primos (…) Y pasé muchos veranos yendo al estadio, a la plaza o a los Helados Paula. También recuerdo la Expo y las visitas a los hogares de personas mayores con mi abuelo”.
En paralelo, explicó su labor como director ejecutivo de la Comunidad de Organizaciones Solidarias, red que reúne fundaciones dedicadas a temáticas sociales con énfasis en transparencia, fortalecimiento institucional y propuestas de política pública. Según relató, uno de los hitos recientes fue el trabajo articulado que contribuyó a la aprobación de una normativa vinculada a personas mayores.
“Después de cinco años de trabajo (…) logramos que se aprobara la ley integral de envejecimiento”, comentó, destacando que Chile “está envejeciendo” y requiere una institucionalidad más robusta. También se refirió a “Movidos por Chile”, programa que activa respuestas coordinadas ante emergencias, canalizando apoyo a través de organizaciones con experiencia en ayuda humanitaria.
EMERGENCIAS, PREPARACIÓN Y TRABAJO COMUNITARIO
Consultado por la recurrencia de incendios y su impacto social, considerando el trabajo que ha realizado en el pasado y la contingencia de las últimas semanas, Rosenkranz planteó que este tipo de eventos seguirá repitiéndose, en Chile y el mundo, asociado a condiciones climáticas. “Estos sucesos van a seguir pasando (…) porque están aumentando las temperaturas”, dijo, enfatizando que la clave para disminuir el daño es anticiparse.
Como ejemplo, citó un caso ocurrido en 2024 en Quilpué, donde una comunidad logró evitar la destrucción en medio de un incendio mayor. “Se quemó todo menos una comunidad (…) y no se quemó porque los vecinos estaban preparados”, afirmó. Según relató, el trabajo incluyó coordinación vecinal, conocimiento de rutas de evacuación, identificación de personas mayores y niños, además de limpieza del entorno.
En una reflexión más general, Rosenkranz advirtió sobre una tendencia al “individualismo” y sus consecuencias en la exclusión. Mencionó dificultades de empleabilidad en mayores de 50 años, jóvenes sin experiencia, personas con discapacidad y quienes egresan del sistema penitenciario. “Estamos dejando a gran parte de la población excluida”, señaló, planteando que la integración laboral y social requiere oportunidades reales y una mirada de largo plazo.