Javier Saldías, joven defensor del conjunto rojo, sufrió un tromboembolismo pulmonar. “En la UCI le empecé a tomar el peso a lo que era”, comenta. Se encuentra en plena recuperación, pero no se sabe cuándo volverá a la actividad
Unión La Calera dio a conocer hace unos días, a través de un comunicado de prensa, publicado en sus redes sociales, el estado de salud de uno de sus jugadores, quien sufrió una grave complicación hace algunas semanas.
Se trata de Javier Saldías, defensor calerano de 24 años, que estuvo literalmente al borde de la muerte. El zaguero sufrió un tromboembolismo pulmonar que lo obligó a estar internado varios días en una clínica en Viña del Mar.
“El Observador” pudo conversar con el joven futbolista de Unión La Calera, quien se encuentra cumpliendo el reposo recomendado, y siguiendo el tratamiento indicado por los doctores que lo atendieron.
Las primeras palabras del futbolista calerano son fuertes, pero ejemplifican lo complejo que fue lo que tuvo que vivir. “Me pudo haber costado la vida. No sabía lo que era hasta que caí a la clínica y en la UCI le empecé a tomar el peso a lo que era”, señala Javier Saldías desde su hogar.
“Pensé que era un resfrío fuerte”
El episodio más complejo de su vida tuvo una cronología que incluye un partido de fútbol, el que jugó con sus primeros síntomas. Lo cierto es que todo comenzó el día que Unión La Calera enfrentó a Universidad de Chile en el Estadio Nacional, el pasado 24 de marzo.
En ese partido, Javier Saldías no estuvo a su nivel. Se le vio lento, agotado y ahogado. “Pensé que era un resfrío fuerte. Al mínimo esfuerzo me ahogaba, no podía ir a la par de mis compañeros en el partido. Correr para mí era un suplicio. Durante el partido se me secaba la boca, incluso en un momento en que se detuvo el partido, era tanta la sed que le pedí agua a un pelotero”, explica el jugador que llegó el año pasado a Unión La Calera.
Javier Saldías comenta que el área médica de los rojos, no imaginó nunca lo que tenía, y durante el duelo con la “U”, le ayudaban destapándole las fosas nasales.
Al día siguiente, el miércoles, el joven defensor calerano, se presentó a entrenar, realizó el trabajo de recuperación habitual después de un partido: bicicleta, algo de pesas y una caminata alrededor de la cancha en el Complejo de Mantagua, aunque como él mismo reconoce “me sentía igual que el día anterior”.
Durante la madrugada del jueves tuvo su episodio más complicado. “Sentí un dolor muy fuerte en el costado derecho, me dolía el brazo derecho y también el cuello y parte de la mandíbula derecha. Me la banqué”.
Increíblemente con todos esos síntomas y episodios, Javier Saldías igual se presentó a entrenar y lo hizo con normalidad, a la par de sus compeñeros. Luego al finalizar la jornada de entrenamientos, volvió a su hogar, durmió una siesta y al despertar se sentía peor. “En ese momento estaba con mi pareja. Me levanté y tosí flema con sangrado. Ahí ella, que es enfermará, me dijo que debíamos ir a una clínica”, relata.

Lenta recuperación
Llegó primero a Urgencias de la Clínica Ciudad del Mar. Fue ingresado, le hicieron exámenes y ahí descubrieron que lo que sufría era un tromboembolismo pulmonar, una urgencia médica grave, que es provocada por la obstrucción de una arteria pulmonar, generalmente por un coágulo que viaja desde las venas profundas de las piernas.
El recinto no contaba con una cama en la UCI, por lo que pasó esa noche ahí y al día siguiente fue internado en la UCI de la Clínica Reñaca.
Desde esa primera noche comenzó el tratamiento que consistió en darle anticoagulantes, además de los cuidados necesarios para estabilizarlo y salvarle la vida. “Estando en la UCI hubo días donde sentí mucho dolor, a veces aguantaba otras no. Con el paso de los días fui tomándole el peso a lo que me pasó y a dónde estaba”, señala.
Javier Saldías comenta que en Unión La Calera han estado pendientes de su proceso de recuperación, atentos a lo que necesite, especialmente el doctor Reinaldo Traipe, profesional que presta servicios a los rojos. “Se ha portado un siete conmigo. Ha estado pendiente, yo le he mandado los exámenes, me da consejos, me ha dicho que lo tome con tranquilidad. Estoy muy agradecido”.
Asimismo, el futbolista comenta que ha recibido el cariño y la preocupación de sus compañeros de Unión La Calera, y también de la Universidad de Concepción, el club donde se formó y desde donde llegó a los rojos.
Javier Saldías, que mantiene contrato con Unión La Calera hasta el final de la temporada, se encuentra cumpliendo su recuperación, aunque todavía no hay claridad cuándo podrá volver a jugar. “Estoy con reposo, con anticoagulantes, eso no me permite hacer actividad de alto rendimiento. De plazos no me han hablado, pero espero volver lo antes posible. Como jugador lo único que quiero es estar dentro de una cancha y poder competir. No me imagino algo diferente, es mi vida el fútbol”, comenta.
Así como su juventud, su estado físico y los cuidados propios de un deportista de alto rendimiento, ayudaron a evitar un peor desenlace, Javier Saldías debe apelar a esas mismas características para recuperarse de buena manera, cumplir con lo señalado por los doctores, y así soñar con estar pronto defendiendo la camiseta de Unión La Calera con el profesionalismo y las ganas de siempre.
Así lo señaló el propio jugador, quien publicó en su cuenta de Instagram, un comunicado donde expresó su sentir debido a lo sucedido.
