La noche de este domingo se vivió el esperado cierre en el escenario de El Patagual, poniendo fin a una edición que destacó por su diversidad artística y compromiso social
La obertura de la última jornada estuvo a cargo de Silvanita y los del Quincho, quienes encendieron al público con una presentación marcada por la cueca y la identidad popular, reafirmando el espíritu folclórico que caracteriza al certamen olmueino. El público respondió con aplausos y ovaciones, dando el marco perfecto para el inicio de la noche final.
El encargado de abrir los fuegos musicales fue el grupo argentino Ráfaga, uno de los números más esperados del cierre. La banda hizo un recorrido por sus grandes éxitos, incluyendo clásicos como “La Luna”, “Mentirosa” y otros temas que fueron coreados de principio a fin por un Patagual completamente entregado. La presentación fue una verdadera fiesta, con el público de pie y acompañando cada canción.
El humor llegó de la mano de Felipe Parra, quien presentó una rutina ágil y contingente, marcada por sus reconocidas imitaciones. El comediante sorprendió al público con la aparición de invitados “de lujo”, entre ellos Pablito Chill – E, Julio César Rodríguez, Gabriel Boric, Karol Dance, Naya Fácil, Junior Playboy, Sammis Reyes, el doctor Ugarte, Julio César Rodríguez, Pablo Chill-E, Marcianeke, Miguel Bosé, Pablo Herrera, Bad Bunny (con tintes de Don Francisco) y Vicentico, entre muchos otro y otras figuras del espectáculo nacional.
Uno de los momentos más comentados de la noche fue la inesperada aparición de Raquel Castillo junto a José Miguel Viñuela el cual interpreto a José Antonio Neme, quien subió al escenario para participar en una imitación junto a Parra, desatando carcajadas y una cerrada ovación.
El broche de oro lo puso el grupo Entremares, encargado de cerrar oficialmente el festival. La agrupación presentó un repertorio de cuecas reinterpretadas con un estilo propio y contemporáneo, mostrando una propuesta que ha renovado el género sin perder su raíz, y que fue ampliamente valorada por el público.
La versión 2026 del Festival del Huaso de Olmué no solo estuvo marcada por la música, el humor y la tradición, sino también por un profundo sello solidario.Durante le joranda de domingo se hizo un llamado de apoyo en favor de las familias afectadas por los incendios forestales que golpean a las regiones del Biobío y Ñuble, reforzando el rol del festival como un espacio de encuentro y conciencia social.
Con una alta asistencia, buena sintonía televisiva y un público que respondió noche a noche, Olmué cerró así una nueva edición de su histórico festival, consolidándose una vez más como uno de los eventos culturales y musicales más importantes del verano chileno.