El ex CORE responsabiliza a Camila Flores por su salida del hogar y la separación, mientras ella rechaza categóricamente las acusaciones.
El término de la relación entre el exconsejero regional Percy Marín y la senadora electa Camila Flores dejó de ser un asunto estrictamente privado para instalarse en el debate público, luego de que Marín difundiera un comunicado en el que expone su versión sobre el quiebre familiar y personal que atraviesan.
En su declaración, el ex CORE sostuvo que durante el último período de la relación habría sido objeto de “maltratos, humillaciones y abuso de poder”, vinculando el deterioro del vínculo a un cambio en la dinámica tras los resultados electorales más recientes. Según planteó, la distancia entre ambos se habría profundizado luego de que Flores resultara electa al Senado, mientras él no logró acceder a un escaño parlamentario.
Uno de los episodios más delicados mencionados por Marín apunta a su salida del hogar familiar, hecho que sitúa en la madrugada del 15 de diciembre. De acuerdo con su relato, esa situación se habría producido con presencia de personal de resguardo policial, lo que asegura derivó además en un prolongado alejamiento de su hija en común. También cuestionó una denuncia por maltrato psicológico presentada en su contra y posteriormente retirada, la que, según su versión, no se ajustaría a la realidad de los hechos.
Las declaraciones fueron respondidas desde el entorno de Camila Flores, donde se calificaron como falsas y se habló de una “calumnia grave”. La senadora electa, a través de su equipo, sostuvo que la situación de violencia aludida tendría una lectura distinta y que ella habría sido la persona afectada. Asimismo, se indicó que no habrá nuevos pronunciamientos públicos, resguardando la situación de la hija de ambos, y que cualquier controversia será tratada por las vías correspondientes.
El caso se produce en un momento de alta exposición política, ya que Flores asumirá próximamente funciones en el Senado, escenario que incrementa el interés público sobre situaciones que involucran a autoridades o figuras electas. No obstante, se trata de antecedentes que, hasta ahora, se conocen principalmente por declaraciones de las partes y cuyo eventual esclarecimiento dependerá de los canales institucionales y judiciales que correspondan.