Roedores hicieron su nido dentro del terreno de ex verdulería y ahora entran a los patios de las casas que encuentran cerca.
QUILLOTA.- Una plaga de ratones mantiene inquietos a los vecinos de la calle Aníbal Pinto, en un lugar cercano al Estadio Lucio Fariña Fernández y a unas cuadras de distancia de colegios como el Instituto Rafael Ariztía y el Colegio Nuestra Señora del Huerto.
El problema habría comenzado a originarse en diciembre del año pasado. Ese fue el último mes en el que atendió al público una verdulería que se encontraba en la calle Yungay con Aníbal Pinto. Ahí se vendían todo tipo de verduras. Sin embargo, los comerciantes que trabajaban allí dejaron de atender en ese recinto y se fueron del lugar que arrendaron por unos cuatro años.
Desde diciembre la propiedad ha estado cerrada al público y no se ha visto a nadie entrar nuevamente. Pero lo que no se sabía es que sigilosa y lentamente, algunos roedores comenzaron a ingresar y a anidar dentro del inmueble, ya que en su interior encontraron refugio y alimento. Han transcurrido los meses y ahora esos animales están saliendo en busca de comida, en una zona próxima a sectores residenciales.

Una de las vecinas que se ha visto afectada por esta plaga habló con Observador.cl. Ha escuchado a los roedores saltar y trepar por el techo de su casa e incluso encontró uno detrás del refrigerador de su cocina.
“Hace dos semanas que yo desraticé, pero no saqué nada con eso, porque el profesional me dijo que los ratones ya hicieron madrigueras ahí en donde estaba la verdulería. La propiedad que quedó abandonada se llenó de ratones”, cuenta. Dice que el trabajador que hace la desratización no puede entrar a un recinto privado sin la autorización de su dueño.
“Yo fui a hablar con el Departamento de Medio Ambiente de la Municipalidad de Quillota. Ellos averiguaron que la dueña del terreno vive en Viña del Mar. Yo hablé con ella y me dijo que supuestamente no podía hacer nada al respecto porque ella está en juicio, porque los que arrendaban no le pagaban. Pero para mí el terreno no tiene nada que ver con eso”, señala.

Aunque externos no pueden entrar a la propiedad, el profesional que desratizó miró desde afuera del inmueble y pudo observar que dentro aún quedan restos de comida y de basura.
“El problema lo tengo yo como residente que vive cerca. Salgo al patio y los ratones andan corriendo aunque hice el proceso con un profesional. Gasté casi $80 mil pesos y después me entero de que la plaga está en donde estaba la verdulería. Y por aquí caminan niños, estudiantes y apoderados, por la cercanía con los colegios. La otra vez salió una niña gritando y corriendo porque había un ratón cruzando la vereda. Entonces el foco de infección que está ahí es terrible”, comenta.

“Los ratones han llegado a varias casas, porque empiezan a trepar por los techos. Y todo el rato hacen ruido, lloran y gritan en la noche (…) Es tanta la desesperación, yo no sé qué hacer”, lamenta.
Este hecho recuerda a la plaga de roedores que informó en enero pasado Observador.cl, donde los animales también se asentaron en un terreno abandonado, cerca del Hospital Biprovincial Quillota Petorca y comenzaron a invadir las casas de los vecinos. En dicha oportunidad, profesionales del Municipio explicaron que si los ratones se ven circulando por la vía pública, hay que poner una denuncia en la Seremi de Salud de Valparaíso, que se encarga de velar por la salubridad de los bienes nacionales de uso público.