Municipio solicitó la fiscalización de la Superintendencia de Servicios Sanitarios, con el objetivo de que se realice una intervención formal.
VILLA ALEMANA.- Un complejo problema sanitario mantiene en alerta a vecinos del sector de calle Paul Harris con Gerona, en Villa Alemana, donde escurrimientos de aguas servidas han provocado malos olores, contaminación y preocupación por su cercanía con el jardín infantil Los Gorriones.

La situación se concentra entre los blocks A y B de un conjunto habitacional emplazado sobre una multicancha del sector, desde donde —según denuncian residentes— descienden líquidos contaminados por un barranco hacia viviendas colindantes y el recinto educativo.
La denuncia de los vecinos
Habitantes del sector sostienen que el foco principal estaría en el block A, edificio que, según acusan, se encuentra mayoritariamente ocupado de forma irregular. Afirman que, de los 54 departamentos, solo un número reducido mantiene situación regular.
De acuerdo con los testimonios, al interior del inmueble se descargarían aguas servidas hacia el sistema de evacuación de aguas lluvias, lo que posteriormente rebalsa hacia el exterior.
Aunque en ocasiones se limpian las cañerías ubicadas entre la multicancha y el edificio, los vecinos aseguran que vuelven a obstruirse por acumulación de basura y desechos.También advierten sobre otro punto conflictivo en la intersección de Paul Harris con Gerona, donde —según indican— se abriría un grifo de manera irregular, generando nuevos escurrimientos en la vía pública.
El resultado, señalan, es un flujo constante de líquidos contaminados que desciende hacia el block B y el entorno inmediato del jardín infantil, configurando un riesgo sanitario permanente.
Visita municipal al sector
El director de Medio Ambiente del municipio, Alejandro Vives, explicó a observador.cl que, tras recibir la denuncia, personal municipal acudió al lugar para verificar los hechos.
“Constatamos que el sistema de alcantarillado funciona correctamente. El problema se origina al interior del edificio, donde algunas personas están utilizando de manera indebida el sistema de aguas lluvias, vertiendo residuos, aguas servidas y desechos domésticos, lo que genera estos focos de contaminación”, señaló.
Según indicó, esta práctica provoca escurrimientos y malos olores, además de un riesgo sanitario, especialmente para los niños del jardín infantil. Por ello, el municipio solicitó la fiscalización de la Superintendencia de Servicios Sanitarios, con el objetivo de que se realice una intervención formal.
“Como municipio vamos a seguir acompañando a los vecinos y gestionando las acciones necesarias para que esta situación se solucione de manera definitiva”, agregó.
Apoyo sanitario
Desde la sanitaria Esval, el subgerente zonal Víctor Pimentel sostuvo que el problema no se origina en la red pública. “Revisamos en terreno con nuestros equipos y el escurrimiento de aguas servidas se genera desde la red interna de un block de edificios del sector. Nuestro servicio opera con normalidad y la red de alcantarillado no presenta inconvenientes”, indicó.
Añadió que, de manera excepcional, apoyaron en la desobstrucción de una cámara particular del conjunto habitacional y realizaron el lavado de la calzada para mitigar el impacto, informando posteriormente a equipos municipales para evaluar acciones.

Un problema sin solución estructural
Tanto el municipio como Esval coinciden en que la red pública funciona con normalidad y sitúan el origen del problema en instalaciones internas del edificio. No obstante, la intervención se ve limitada al tratarse de infraestructura privada y, según señalan vecinos, por la compleja situación de ocupación del inmueble.
Mientras se espera la fiscalización de la Superintendencia de Servicios Sanitarios, la comunidad insiste en la necesidad de una solución de fondo que garantice condiciones sanitarias adecuadas, especialmente considerando la presencia de niños en el sector.
