Concejo aprobó los $429 millones faltantes para financiar la obra que beneficiará a 341 familias, pero el proceso sigue sin resolverse.
LA LIGUA.- El proyecto de alcantarillado de Placilla y La Chimba nació en 2019 para beneficiar a 341 familias -254 de Placilla y 87 de La Chimba-, pero tras seis años acumula cuatro licitaciones fallidas, un presupuesto que se disparó en más de $1.500 millones y ni una sola excavación en terreno.
El diseño se licitó en 2020 y la aprobación sanitaria de Esval llegó en agosto de 2022. A fines de 2023, la iniciativa contaba con $3.125 millones del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR), lo que parecía marcar el inicio definitivo de las obras. Sin embargo, los dos intentos por contratar las obras en 2024 terminaron desiertos.
Tras ambos fracasos, el presupuesto se actualizó y aumentó a unos $4.685 millones, $1.559 millones más que el inicial.
En enero de 2026 se abrió una nueva licitación pública, pero la única oferta alcanzó los $5.241 millones, superando en $685 millones el presupuesto referencial, por lo que no se adjudicó. En abril se inició una nueva licitación, esta vez privada: la misma empresa presentó una oferta por $4.986 millones, esta vez por $429,9 millones por sobre el presupuesto referencial. El proceso cerró el 19 de mayo y con fecha prevista para resolverse el 29 de octubre.
En paralelo, el municipio consultó al Gobierno Regional por el financiamiento de la diferencia. El GORE señaló que el convenio permite aumentos inferiores al 10%, pero que los $429,9 millones adicionales debían ser financiados con recursos municipales.
Ante ello, el pasado 9 de septiembre el Concejo Municipal aprobó una modificación presupuestaria por unos $430 millones, mediante la reasignación de recursos de distintas partidas, entre ellas tránsito, inversión de Secplan, Paseo Borde Costero Los Molles y proyectos de agua potable y alcantarillado.
La votación fue dividida: aprobaron los concejales Enrique Areco, Camilo Castillo y Mauricio Díaz y el alcalde Patricio Pallares, mientras que Claudia Cortez y Ligia Osorio se abstuvieron, en tanto Doris Sánchez se encontraba con licencia.
“Una mezquindad política”
El concejal Enrique Areco defendió la aprobación de los recursos. “Es una obra largamente esperada por nuestros vecinos, la que va a beneficiar a más de 340 familias”, afirmó, y recuerda que el proyecto ha enfrentado el alza en los precios del bronce, del cobre, de la mano de obra y de la bencina.
Consultado por las abstenciones, fue crítico: “Encontré que era una mezquindad política. No por los intereses políticos y personales, más que por toda la comunidad. Fuimos elegidos para sacar adelante los proyectos para la gente”.
“No podemos correr riesgos”.
En tanto, la concejal Claudia Cortez explicó que su abstención no fue un rechazo al proyecto.
“He apoyado con hechos durante todos estos años”, señala. Su inquietud, explicó, es jurídica: “Mi pregunta fue cómo se incorporarían esos recursos y si ello es jurídicamente compatible con las bases de una licitación que ya fue cerrada”.
Por eso sugirió solicitar un pronunciamiento jurídico específico “para proteger el proyecto”, observación que, dice, no fue atendida. “Los vecinos llevan demasiado tiempo esperando como para que, además, tengamos que correr riesgos jurídicos o administrativos que podrían prevenirse hoy”, lamentó.