El parlamentario de Renovación Nacional sostuvo que la sesión no aportó antecedentes nuevos y que la información requerida ya estaba disponible en fuentes públicas.
El diputado por el distrito 6 se manifestó sumamente crítico de la interpelación realizada el lunes en la Cámara de Diputados al ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna.
“Es probablemente la interpelación más irrelevante de los últimos tiempos. Se utilizó una de las herramientas más serias de fiscalización que tiene la Cámara para repetir lo que ya se sabía, sin preguntas de fondo y sin consecuencias. Tal como lo advertimos previamente, la interpelación era totalmente inconveniente, primero porque las materias a consultar son por lógica reservadas, cuestión que reconoció el propio diputado interpelador, pero además porque debilita la posición de Chile al mostrarnos divididos en temas internacionales”, afirmó el parlamentario.
La sesión, la primera interpelación a un canciller en la historia, comenzó a las 15:00 horas y duró poco más de una hora.
En esa línea, Pardo agregó que “si el resultado iba a ser este, perfectamente pudo haber sido un correo electrónico. Habríamos podido destinar esas horas de sesión a sacar más proyectos de ley y le habríamos ahorrado al país un espectáculo que no deja nada”.
La interpelación fue solicitada por la oposición con el objetivo de que el canciller Francisco Pérez Mackenna respondiera por sus primeros seis meses de conducción de la política exterior, mediante un cuestionario de trece materias que incluyó las intervenciones del embajador estadounidense Brandon Judd, la adhesión al Escudo de las Américas y la controversia con Argentina por el Estrecho de Magallanes, además de los aranceles de Estados Unidos y la salida de Chile del Movimiento de Países No Alineados.
Sobre el embajador Brandon Judd, el canciller respondió que se habían hecho llamados de atención y observaciones verbales y agregó que “ningún embajador extranjero define lo que hace este país”. Sobre el Escudo de las Américas, Pérez Mackenna lo describió como una declaración de carácter político y planteó que al no existir una firma formal del acuerdo no se generaban obligaciones para Chile. Consultado por los dichos de autoridades argentinas sobre el Estrecho de Magallanes, el ministro sostuvo que siempre fue, es y será chileno.