La muerte del querido sacerdote, entristeció a toda la comuna. En su partida, hasta el Obispo de Valparaíso, recordó lo hincha que era el Padre Pedro Aguiar del conjunto calerano
La muerte del Padre Pedro Aguiar a los 95 años, golpeó a toda La Calera. La conmoción inicial, dio paso a la tristeza, la que se vio reflejada en las muestras de profundo pesar en el recorrido que realizó por toda la ciudad el cortejo fúnebre del querido sacerdote.
Pero junto al desconsuelo por la partida del Padre Pedro, también surgieron los recuerdos y las historias de los miles de caleranos con él. Historias de fe, de ayuda, de afecto y cariño, las que reflejaron la humanidad y solidaridad del sacerdote que llegó a La Calera en 1990 para vivir hasta el último día de su vida.
Una faceta de esas historias del Padre Pedro y la ciudad es su relación con el deporte, y específicamente con Unión La Calera, el equipo de la comuna. Así quedó de manifiesto en la misa de su funeral.
Ante una Parroquia Santo Nombre de Jesús repleta de fieles, en su homilía el Monseñor Jorge Patricio Vega, Obispo de Valparaíso, dio detalles del fanatismo del Padre Pedro por Unión La Calera, algo que los caleranos conocían muy bien.
“Una cosa que a mí me llamó la atención de él, y fue el día que lo conocí al Padre Pedro: lo fanático que era del fútbol y además hincha de Unión La Calera”, señaló el Obispo, generando con sus palabras y recuerdos, el aplauso espontáneo de los fieles presentes.
Monseñor Vega continuó su relato. “Les contaba a los sacerdotes que en mi maleta donde traigo todos los ornamentos para celebrar la misa, tengo un pin de Unión La Calera, ¿quién me lo dio?”, preguntó el Obispo de Valparaíso. “¡El Padre Pedro!”, respondieron los asistentes. “Lo puse ahí, y ahí ha quedado hasta el día de hoy. Todos me preguntan si soy hincha de Unión La Calera, y cuento que me lo regaló un padre”.

Desde el púlpito al estadio
Su vínculo con Unión La Calera fue permanente. Desde su llegada a la comuna, el querido sacerdote palpó el fanatismo de los caleranos y caleranas por el club que representa a la ciudad. Por eso cada vez que podía asistía a los partidos en el antiguo Estadio Municipal de La Calera. Ahí, acompañado de su fiel colaborador y amigo José “Pepe” García, alentaba como un hincha más a Unión La Calera. Criticando en más de una oportunidad al árbitro, sobre todo si los cobros perjudicaban al equipo rojo.
Asimismo, muchos de los feligreses que fueron a las misas dominicales que eran oficiadas por el Padre Pedro, cuando él era el párroco de la Parroquia Santo Nombre, pueden dar fe que, al finalizar cada misa, decía “y ojalá que hoy gane Calerita”.
“Y a mí me llamó la atención un aspecto en el ser hincha de Unión La Calera, y es que esto como que lo rejuvenecía. El fútbol lo rejuvenecía”, relató el Obispo Vega, antes de contar una nueva anécdota futbolera y calerana del Padre Pedro Aguiar. “Un día estábamos tomando un tecito, después de una confirmación, de repente el padre Pedro dice: ‘me voy’. ‘Pero Padre, estamos tomando té’, le dije. ‘No, me voy, me voy. Tengo que ir al estadio’. Abandonó a su obispo y se fue al estadio”, contó, emocionando a los asistentes a las exequias del sacerdote.
Finalmente, en esta alocución futbolera de la máxima autoridad eclesiástica de la región, el Obispo aportó otro dato. “Lo que me contaron también, es que si bien tenía la posibilidad de ir a la tribuna más solemne, la más importante, no, a él le gustaba la galería”.
“Unión La Calera significa mucho para mí”
En una de sus últimas entrevistas radiales, el propio Padre Pedro, comentó en “Radio Observador” hace un par de años, lo que significaba Unión La Calera para él. “Significa mucho para mí. Tiene mucha historia. Es uno de los centros de unidad de la gente. En ese estadio hermoso que tenemos, toda la gente vibra. Es muy importante. Entre sus hinchas no hay diferencias, ni por su condición social, ni por su ideología”, comentó.
Los años y su salud le jugaban un poco en contra en sus deseos de asistir al estadio como antes, pero eso no le impidió estar presente en la inauguración del moderno Estadio Municipal en enero de 2019. Llegó ahí, feliz de esta nueva casa de su equipo, y como corresponde realizó la bendición del recinto deportivo.
El Padre Pedro, no solo fue el cura del pueblo, querido y respetado por todos; no solo estuvo siempre junto a los desposeídos, sino que fue también un hincha más de Unión La Calera, y junto a los demás caleranos, sufrió con las derrotas y se alegró con las victorias y logros. Por eso no extrañó que en su despedida, además de todos los símbolos de la iglesia católica, sobre su féretro, también estuviera la camiseta de su Calerita.