El cuadro aconcagüino no dominó siempre el balón, pero sí los momentos del partido, asegurando una victoria valiosa en el inicio de la Copa Chile.
SAN FELIPE. – Bajo un sol implacable en el Valle del Aconcagua, Unión San Felipe arrancó su participación en la Copa Chile con una victoria que ilusiona. El elenco dirigido por el “Uní Uní” mostró orden, contundencia y supo golpear en los momentos justos para imponerse por 2-1 ante Santiago Wanderers en la primera fecha del Grupo D.
El conjunto local no necesitó dominar largos pasajes del encuentro para marcar diferencias. Con un planteamiento inteligente y una defensa sólida, logró incomodar al cuadro porteño y sacar ventaja en un duelo exigente tanto en lo futbolístico como en lo físico.
Wanderers intentó tomar el control desde el inicio, pero se encontró con un San Felipe bien parado y atento para salir rápido. La apertura de la cuenta llegó a los 24 minutos, cuando una jugada colectiva dejó espacios en la defensa caturra. El uruguayo Nicolás Brun no perdonó y definió con potencia ante Raúl “Araña” Olivares, desatando la celebración local.

El gol reforzó la confianza del cuadro aconcagüino, que siguió apostando al orden táctico. Sin embargo, cuando parecía que se irían al descanso en ventaja, Cristóbal Ponce encontró un rebote en el área y marcó el empate para Wanderers a los 39’, en una acción más de empuje que de claridad.
En el segundo tiempo, el partido se volvió más disputado. Wanderers adelantó líneas, pero dejó espacios que San Felipe supo administrar sin desesperarse. El momento clave llegó a través de un balón detenido: un centro de Riveros sembró dudas en el área visitante y el defensor Byron Guajardo estuvo más atento que todos para conectar y marcar el 2-1 definitivo.

El tanto desató la euforia en el estadio y consolidó una actuación madura del cuadro local, que supo sufrir en los minutos finales y cerró el partido con inteligencia.
Arranque ideal en un grupo exigente
Con este resultado, Unión San Felipe comienza con el pie derecho en uno de los grupos más complejos del torneo, que también integran Universidad de Chile y Unión La Calera. Más que los tres puntos, el equipo dejó señales positivas en su funcionamiento colectivo y en su capacidad para competir ante un rival de peso.
Ahora, el desafío será sostener este nivel cuando le toque salir del Aconcagua. Pero por ahora, el “Uní Uní” celebra: debut, carácter y victoria.
