El valioso papel que puede jugar el hospital San Martín frente a la crisis de listas de espera, donde oficialmente se reconocen 44 mil chilenos muertos en el 2022

Publicado el at 7:37 am
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Por Roberto Silva Bijit
Fundador Diario “El Observador”

La cifra todavía no terminamos de procesarla. 44.000 pacientes que murieron esperando una oportunidad para ser operados. Tenían su diagnóstico claro, conocían su enfermedad, pero esperaban que un médico del sistema de salud pública los operara y les permitiera seguir viviendo. Si hubieran estado en un sistema privado no habrían muerto y ya los habrían operado qué rato, aunque les quedarían años para seguir pagando.

Una muerte dramática, una forma cruel de apagarse porque el sistema del Estado (ni el del gobierno) funcionan y permiten algo tan grave para el país.

Hay que reconocer que si algo funciona bien en los sistemas de salud fiscales son las estadísticas. Desde una posta a un hospital todos llevan la cuenta y de ese modo pueden comprender la magnitud de sus problemas y los logros alcanzados.

Estas crisis de las muertes durante la permanencia en una lista de espera son muy profundas. Murieron 44.000 personas durante el año 2022, esperando una atención o cirugía en el sistema público de salud. De ese total, 38.564 fallecieron estando en una lista de espera por una atención no incluida en el plan AUGE. El sistema tenía 54.410 interconsultas en espera. Finalmente, hay 18.930 que se vieron afectadas en el 2022 por una garantía oportuna GES no atendida a tiempo. De ese total, 5.437 fallecieron.

Son números horrorosos que pintan el verdadero problema que tiene Chile en salud. Y también lo tenemos en educación. Si Usted quiere que su hijo ingrese a la universidad, póngalo a estudiar en un colegio particular pagado, el resto de los alumnos en establecimientos públicos tiene muy pocas posibilidades.

O sea, contra viento y marea, si quiere salvarse de una enfermedad, vaya al sistema privado. Si quiere que su hijo tenga un título universitario, llévelo al sistema de educación privada. Si quiere ganar un juicio no deje que lo defienda el abogado que le pone el Estado y busque uno en el sector privado para hacer valer sus derechos.

En el gobierno la micro de la izquierda va para el sistema público, mientras que la población que puede y le alcanza la plata, se sube a la micro que va hacia la derecha a buscar soluciones reales en el sector privado.

Un senador que es socialista y que además es médico, el doctor Juan Luis Castro, señaló: “Esto ya llegó a un punto crítico en que los volúmenes de personas que mueren son inaceptables a estas alturas del siglo XXI para nuestro país”.

Para el ex ministro de Salud, doctor Enrique Paris, “el hecho de que las listas de espera aumenten significa que falta una buena utilización de los recursos, no se están utilizando bien los pabellones”.

Y aquí es donde entran los pabellones quirúrgicos de nuestro antiguo Hospital San Martín de Quillota, que pueden ponerse a funcionar en cualquier momento. Del mismo modo que podrían echarse a andar otros pabellones en otros hospitales que fueron dejados sin funcionar porque se construyó uno nuevo al lado.

Resulta imposible que en los últimos gobiernos de Piñera y Bachelet se dejara engrosar esas listas de espera y que en el actual gobierno de Boric reine la “inoperancia”, bien valga la palabra en todo su sentido para esta ocasión.

En verdad, no se entiende que se gaste dinero fiscal en tantas cosas y no hagan un plan urgente para operar en todos los pabellones casi vacíos de los hospitales, donde todavía quedan muchas horas que podrían ser aprovechadas por equipos de medicina que asuman la tarea de bajar al piso el número de pacientes (pronto difuntos) en las insolentes listas de espera.

Contratar médicos con recursos especiales que solamente se dediquen a operar cuando los pabellones se encuentren vacíos, no parece una idea tan imposible de realizar. Solo basta una buena capacidad de gestión.

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