El espacio reunirá a representantes diaguitas y mapuche, con emprendimientos, artesanías, preparaciones tradicionales y productos vinculados a conocimientos ancestrales.
Además de los escenarios con grandes espectáculos, la gastronomía y los emprendimientos de la tercera Fiesta de la Palta Crucina, también habrá un lugar especialmente dedicado a los pueblos originarios. Este sábado 24 y domingo 25 de octubre, quienes lleguen a la Poza Cristalina podrán visitar una ruca donde se compartirán artesanías, comidas tradicionales y conocimientos transmitidos entre generaciones.
El espacio estará encabezado por la Asociación Diaguita Ashpai Milanka, presidida por Pedro López Aballay, que compartirá el lugar con representantes de la cultura mapuche. Esta será la segunda participación de su organización en esta fiesta, una oportunidad que el dirigente agradece porque permite mostrar tradiciones y dialogar con personas de distintas edades.
Para López, el objetivo va mucho más allá de vender. Se trata de compartir experiencias relacionadas con la alimentación, la artesanía y los saberes ancestrales, e invitar a la comunidad a conocer de cerca a quienes mantienen estas prácticas.
Artesanías y sabores para descubrir
La ruca contará con seis emprendimientos que ofrecerán tejidos diaguitas y mapuche, artesanías en lana, madera y cerámica, además de bolsos, carteras, monederos, joyería y artículos hechos a mano. También habrá trabajos elaborados mediante la reutilización de materiales.
La comida ocupará un lugar especial. El público podrá probar preparaciones como sopaipillas mapuche, churrascas, café de trigo, empanadas de cochayuyo y mote con huesillos. La intención, explica el dirigente, es rescatar recetas que han perdido presencia en la alimentación cotidiana y acercarlas a las nuevas generaciones.
Además, se ofrecerán hierbas medicinales y productos como oleatos, aceites esenciales y jabones naturales, vinculados a prácticas tradicionales. Desde las comunidades mapuche también llegarán semillas, papas nativas, cestería, tejidos y material didáctico para niñas y niños.
Un lugar para conversar y conocer
Pedro López insiste en que la ruca no debe verse solamente como una feria de productos. Quiere que las personas se acerquen, hagan preguntas y escuchen las historias que hay detrás de cada creación.
“No tengan miedo de preguntar”, invita el presidente de Ashpai Milanka. La idea es que quien visite el espacio pueda compartir una churrasca o un café de trigo y conversar alrededor de un brasero, en un ambiente cercano y familiar.
Desde la organización, el productor general de la Fiesta de la Palta Crucina, Jaime Escobar, destacó que la incorporación de este espacio responde al objetivo de la administración de la alcaldesa Filomena Navia de ofrecer una celebración abierta a la diversidad de intereses y expresiones culturales de la comunidad. “La alcaldesa nos ha pedido que esta fiesta sea un encuentro donde todos los públicos tengan su espacio. Queremos que las familias encuentren mucho más que espectáculos musicales: que puedan disfrutar de nuestra gastronomía, conocer más de nuestra cultura y vivir experiencias distintas. La presencia de los pueblos originarios es parte de ese compromiso de hacer una fiesta para todas y todos”, señaló el productor general.
Esta participación suma una dimensión cultural a la Fiesta de la Palta Crucina, organizada por la Municipalidad de La Cruz, y permite reconocer el trabajo de comunidades que mantienen vivos sus oficios, conocimientos y tradiciones.
La ruca recibirá al público durante el sábado 24 y domingo 25 de octubre, en la Poza Cristalina. La invitación es a recorrerla sin apuro: conocer, probar, preguntar y compartir con quienes estarán allí para mostrar parte de su cultura.