El futbolista que sufrió un tromboembolismo pulmonar en marzo y luchó por su recuperación, no seguirá en el club cementero. Usó su cuenta de Instagram para despedirse
DEPORTES.- El defensor Javier Saldías se despidió de Unión La Calera, utilizando sus redes sociales, para expresar sus sentimientos al dejar al elenco cementero después del grave problema de salud que lo aquejó.
El futbolista de 25 años, que había llegado a Unión La Calera en 2025, sufrió en marzo de este año un tromboembolismo pulmonar, complicación médica que estuvo cerca de costarle la vida y que implicó un tratamiento de varios meses.
Javier Saldías, hace unos días selló su salida del club, rescindiendo su contrato de común acuerdo, y luego de hacerlo, utilizó su cuenta de Instagram para despedirse de los hinchas y explicas sus sentimientos a la hora de la partida.
“Me voy con muchos sentimientos y, para ser sincero, con un sabor amargo. Me voy sintiendo que quedé al debe con la hinchada y con todo lo que quería entregar dentro de la cancha”, comenzó señalando.
El ahora exdefensor calerano, agregó que “también me voy tranquilo, porque sé que hice todo lo humanamente posible durante este proceso. Sí, luché hasta el final. Y siento que lo logré: logré revertir un diagnóstico que, en su momento, parecía muy difícil de superar. Hice todo lo que estuvo a mi alcance para volver, para estar dentro de una cancha y para volver a hacer lo que más amo. Pero por distintas circunstancias, finalmente no se pudo”.
Junto con agradecer a su familia y su pareja, por estar a su lado todos estos meses, Javier Saldías se dirigió a los hinchas de Unión La Calera. “Y gracias, especialmente, a ustedes, cementeros. Me quedo con cada mensaje, pero sobre todo con los últimos, cuando me mantenían con las ganas y la ilusión de seguir peleando por volver. Me quedo con su cariño, con su apoyo y con todo lo vivido”.
Por último, el futbolista comentó que “Me voy con la tranquilidad de haberlo dejado todo. Quizás esta vez no pude devolverles dentro de la cancha todo el cariño que me entregaron afuera, pero me llevo una deuda que algún día espero poder saldar”.