La historia de todos los entrenadores de Unión La Calera en la última década

Publicado el at 4:26 pm
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Hasta el actual DT Martín Cicotello, los dueños del club cementero han contratado una larga lista de técnicos, en su mayoría argentinos, solo dos chilenos

REPORTAJE.- Hace unas semanas se cumplieron 11 años desde que Unión La Calera es controlado y administrado por dueños argentinos. En agosto de 2015, Ricardo Pini, Sebastián Pini y Christian Bragarnik, adquirieron el 51 por ciento de las acciones del club.

11 años ha transcurrido de eso, y hoy los abogados trasandinos ya son dueños del 85,28 por ciento de la propiedad, dividida en partes iguales entre Ricardo y Sebastián Pini, luego de aumentos de capital a lo largo de estos años implementados para que Andes Inversiones Deportivas SpA, tenga control total.

Aunque ha habido momentos de luces en estos años, desde el punto de vista deportivo con participaciones históricas en torneos internacionales como Copa Libertadores de América y Copa Sudamericana, también se han vivido sosobras deportivas.

Este año, el último lugar en la tabla de posiciones y el peligro de descender, es la consecuencia de decisiones erradas, situación no muy diferente a lo ocurrido en los últimos cinco años.

Las malas campañas han sido la tónica en las últimas temporadas, pero solo en 2024 y este año, Unión La Calera ha convivido con el peligro real de perder la categoría después de 9 años en Primera División.

Más allá del accionar administrativo del club cementero (que tiene material de sobra para comentar), en lo deportivo, la sociedad anónima que administra a Unión La Calera ha marcado una línea desde que asumieron: confiar más en los entrenadores argentinos que en los nacionales. Y es más, unido a lo anterior, la tónica de los dueños ha sido cambiar constantemente de entrenadores a lo largo de estos años.

En la actualidad, la hinchada hace ya un buen tiempo viene pidiendo la salida de Martín Cicotello, entrenador argentino que regresó a Unión La Calera el año pasado, a reemplazar a otro trasandino, Walter Lemma. Dos triunfos y cinco derrotas en el torneo anterior, le sirvieron a Cicotello para ganarse la renovación y asumir la dirección técnica esta temporada, donde Unión La Calera marcha último.

Un chileno fue el primero

Pero Cicotello es –hasta el cierre de esta nota- el último de una larga lista de 17 nombres en 11 años, en una historia que comenzó en septiembre de 2015, a un mes de haber comprado la propiedad del club cementero.

Los hermanos Pini y su entonces socio, Christian Bragarnik, llegaron a Unión La Calera cuando Ariel “Fantasmita” Pereyra, ídolo y goleador de los caleranos, era el entrenador.

La crisis económica de ese 2015, que obligó a la venta del club a los actuales dueños argentinos, hizo que se armara un plantel discreto y eso le pasó la cuenta a Pereyra. Los resultados no se dieron y para peor, un error en el partido ante Santiago Wanderers en Valparaíso, con la inclusión de un extranjero más de lo permitido (tal como ocurrió este año con Cicotello, y dos veces), le costó el puesto al ex delantero.

El propio Ricardo Pini y Christian Bragarnik corrieron al vestuario en Playa Ancha para decirle a Pereyra, ahí mismo, que estaba despedido. Era la excusa perfecta para deshacerse del “Fantasmita”.

Así llegó el primer entrenador elegido por la propiedad argentina. Miguel Riffo, En su primera experiencia como jefe técnico, ya que anteriormente había sido ayudante de Héctor Tapia en Colo Colo, el ex defensor llegó a La Calera junto a Rodrigo “Kalule” Meléndez como ayudante.

Su debut fue en el Estadio Santa Laura con un 4-0 en contra ante Unión Española, y los malos resultados siguieron. La verdad es que Riffo nunca convenció demasiado.

Aunque no estaba en zona de descenso, la directiva cortó a Riffo y llegó Leonardo Ramos, con quien el equipo descendió. El DT uruguayo de malos recuerdos para los hinchas, fue el primer entrenador que cumplió un perfil que después se repetiría: un entrenador fácil de controlar y dispuesto a aceptar hacer todo lo que los dueños le ordenen.

Fue bajo el mando de Ramos que los dueños presionaron a algunos jugadores para rescindirles contrato. Jugadores importantes fueron separados del equipo y Ramos cumplió la orden de no citarlos. Lucas Giovini, Mario Berríos, Eduardo Farías, entrenaban aparte y no jugaron más en ese torneo, hasta que Unión La Calera descendió a Primera B.

Leonardo Ramos dirigió hasta la última fecha de ese torneo que terminó con el último descenso del equipo calerano, pero semanas antes ya tenía arreglada su llegada a Danubio de Uruguay, porque al día siguiente del descenso de los rojos, fue anunciado en el club charrúa.

En Primera B todo fue un caos

En 2016 comenzó a una etapa oscura, llena de malas decisiones y precariedades. Ya en Primera B se anunció como nuevo técnico al argentino Mario Pobersnik, un entrenador que nunca pudo dirigir, pues no contaba con la licencia.

De hecho, la Copa Chile de ese año, previo al inicio del torneo oficial, fue Jorge Díaz, técnico del Fútbol Joven, el que se sentó en banca y firmó la planilla, mientras el DT argentinos miraba desde la tribuna.

Bajo la mira y cuestionamiento de los medios de comunicación, el Colegio de Técnicos y de la ANFP, Jorge Díaz se negó a seguir siendo utilizado. Los dueños no dudaron un segundo y lo despidieron.

Porfiados, los dueños sentaron a Pobersnik en la banca en el primer partido del Torneo de Primera B con Deportes Valdivia. Bajo una lluvia torrencial en el sur, los rojos empataron, pero la ANFP les quitó ese punto por la falta al reglamento.

Las malas decisiones no terminaron ahí. Convencidos que Pobersnik no podría sentarse más en la banca, optaron por traer a otro. Humberto Grondona (hijo de Julio Grondona, el hombre fuerte del fútbol argentino y vicepresidente de la FIFA) llegó y no tuvo problemas en señalar que llegó a Unión La Calera como un favor a su amigo Ricardo Pini y para disfrutar de la playa junto a su señora.

Su paso por el club cementero tuvo de todo. Se reunió con el alcalde, una vez se fue toda una semana a Argentina y dejó a su ayudante Mauricio Pozo, a cargo de los entrenamientos. En las prácticas casi no trabajaba y una vez fue noticia nacional por usar una parka con la insignia de la Universidad de Chile.

Los malos resultados no acabaron y “Humbertito” no estaba para sufrir. Él vino a pasarlo bien, a disfrutar de la playa, así que le comunicó a su amigo Ricardo, que no seguiría.

Los dueños trajeron a otro argentino, Christian Lovrincevich, un DT más serio y que intentó encaminar deportivamente al equipo. Pese a ello, Unión La Calera terminó último a 10 puntos del penúltimo en la B y como serio candidato a descender a la Segunda División Profesional.

Más por presión popular que por convencimiento de los accionistas y dueños del club, llegó Víctor Rivero en el segundo semestre de 2017, el segundo técnico chileno en el historial de entrenadores de Unión La Calera en estos 11 años.

Con la llegada de Rivero, el club recuperó mística, identidad, cercanía con los hinchas, condimentos que se sumaron al buen trabajo de ese cuerpo técnico y al plantel, elegido totalmente por el mismo DT, y que terminaron la salvación y un impensado ascenso a Primera División.

Luego de una gran primera rueda y de terminar terceros en su año de regreso a Primera, vino una mala segunda rueda, por lo que Rivero fue despedido y volvieron los argentinos.

El doctor Juan Pablo Vojvoda llegó en 2020 y bajo su mando Unión La Calera logró un histórico segundo lugar, la mejor campaña de los rojos en Primera.

Solo argentinos y sin experiencia

Francisco Meneghini llegó a hacerse cargo por primera vez de un primer equipo e hizo un buen trabajo, marcado por el debut de Unión La Calera en torneos internacionales, logrando avanzar a segunda fase de la Copa Sudamericana en 2019.

Al no querer firmar para ser representado por los propios dueños del club, Meneghini fue despedido después de una derrota frente a Deportes Antofagasta. Rápidamente llegó el argentino Walter Coyette, que solo alcanzó a estar un mes, ya que justo se produjo el Estallido Social y el trasandino decidió irse.

Al año siguiente, 2020, asumió Juan Pablo Vojvoda, técnico serio y que logró la mejor campaña en la historia del club, finalizando en el segundo lugar, peleando la opción de ser campeón hasta la última fecha junto a la Universidad Católica. Ese segundo lugar le valió a Unión La Calera clasificar por primera vez en su historia a Copa Libertadores de América).

Aunque se daba por seguro su continuidad, Vojvoda decidió no seguir para llegar al fútbol brasileño. En su reemplazo, los dueños del club cementero decidieron darle la oportunidad de dirigir por primera vez al argentino Luca Marcogiuseppe, que se hizo cargo de un plantel lleno de estrellas y que disputó la Libertadores de ese año.

Pese a que el equipo marchaba tercero en la tabla, una derrota con Deportes Temuco en Copa Chile que significó la eliminación, le costaron el puesto a Marcogiuseppe.

Luca Marcogiuseppe llegó a reemplazar a Vojvoda. Dirigió en Copa Libertadores y pese a ir tercero en la tabla, fue despedido.

El segundo semestre de 2012 significó el regreso de Francisco Meneghini, con el que se volvió a clasificar a una Copa Sudamericana. La recordada y extraña derrota con la “U” en Rancagua, fue la despedida de “Paqui”.

Martín Anselmi llegó a comienzos de 2022, también por primera vez asumiendo un primer equipo, lleno de frases inentendibles, fórmulas y estilos que nunca cuajaron. El equipo sumó malos resultados en el torneo local, y fue despedido por malos resultados en la fecha 11.

El argentino Federico Vilar, que había dirigido algunos clubes mexicanos, aunque no de Primera División, ayudó a salvar al equipo del descenso, pero no siguió en el club.

En 2023 llegaría Gerardo Ameli, técnico argentino que tampoco anduvo y fue desvinculado, para que Martín Cicotello llegara a Unión La Calera a mediados de ese año.

Para comenzar la temporada 2024 los dueños eligieron a Manuel Fernández, otro técnico argentino cuyo último antecedente era haber dirigido a Audax Italiano el año anterior, ganando un partido de 10 partidos.

Fernández no anduvo y cumplió una campaña malísima. El equipo terminó último en la tabla de posiciones, siendo el principal candidato a perder la categoría ese año.

Los dueños apostaron por Walter Lemma, que conocía el fútbol chileno por ser ayudante en Colo Colo de Gustavo Quinteros, y en un semestre demostró su capacidad. Eligió buenos refuerzos, obtuvo resultados y logró lo impensado: evitar el descenso.

Los hermanos Pini le dieron la posibilidad de continuar el 2025, y luego de cumplir una aceptable primera rueda, vino una racha negativa en la segunda mitad del año, lo que terminó con su desvinculación, que permitió el retorno de Martín Cicotello que lidera hasta el día de hoy a Unión La Calera, que se ubica último en el torneo.

Víctor Rivero salvó del infierno a Unión La Calera. Junto a Miguel Riffo, es uno de los dos técnicos chilenos que han dirigido a los rojos bajo la administración argentina.
Fotos: archivo y Comunicaciones Unión La Calera SADP