Las dificultades que sufrimos los que vivimos en un país tan polarizado

Publicado el at 3:12 am
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Por Roberto Silva Bijit
Fundador Diario “El Observador”

     No se puede ver un horizonte claro para un país polarizado y dividido en tantos bandos. Ya no se trata de izquierda, centro y derecha, sino de muchos más grupos que luchan por el poder y se atacan entre ellos.

     En el gobierno hay una mala convivencia entre al menos, tres grupos diferentes. El Partido Comunista (que tiene también divisiones en su interior), el Frente Amplio, que son pequeños partidos tratando de juntarse y el llamado Socialismo Democrático, que junta a los socialistas, PPD y los radicales y liberales. Más al centro está la DC. O sea, cerca de 10 grupos ideológicos diferentes tratando de gobernar y ocupar puestos que tengan sueldos fiscales.

     En la oposición hay también una colección de grupos que no se pueden poner de acuerdo y que se atacan entre ellos. Renovación Nacional, la UDI y Evópoli aparecen como los conglomerados que algo se entienden, pero son partidos que tienen cabecillas con aspiraciones presidenciales, que solo piensan en sus mezquinas oportunidades. También están los Republicanos, que conforman la extrema derecha, tratando de sostener una posición aguda que ha causado trastornos en toda la derecha. El Partido de la Gente de Parisi, con gente diversa y extraña. Los demócratas y amarillos. Los arrepentidos de algunos partidos y otros grupúsculos que hoy constituyen la oposición.

     Esta división y confusión de ideales de país, con cerca de 21 partidos tratando de funcionar, nos transforma en una nación tan polarizada, que hace imposible establecer una legislación razonable y que aporte al bien común.

     El país hace agua con los temas de seguridad, pero los parlamentarios, los partidos políticos y el gobierno son incapaces de ponerse de acuerdo para alcanzar leyes que nos salven de esta profunda incertidumbre. Más cárceles, más sueldo para captar más personal de PDI y Carabineros, mejores tribunales de justicia, que puedan ser más eficientes para evitar la impunidad de los delincuentes, un Ministerio de Seguridad que pueda de una vez por todas coordinar todos los esfuerzos e inversiones que realiza Chile y que no se ven por esta trama oscura que despliegan los políticos.

     No hay acuerdo porque deben luchar por el poder y el dinero que les otorga llegar al poder. Miles y miles de empleos, miles y miles de millones por administrar, miles y miles de oportunidades de “trabajar” con los recursos del Estado.

   Y si no se ponen de acuerdo para legislar y resolver el grave tema de la seguridad, tampoco se ponen de acuerdo para mejorar las pensiones, para estabilizar a las isapres, para normalizar la educación, para achicar las listas de espera en salud, para consolidar una economía que está destruida, a pesar de los índices que nos puedan mostrar, cada vez vemos más despidos, más edificios paralizados, más negocios cerrados o que se venden o arriendan, pero que no están viviendo días normales. Una economía rota que hace que los sueldos cada mes vayan disminuyendo su valor adquisitivo.

     Difícilmente se podrá ver un mejor horizonte, cuando el gobierno dice que estamos mejor que hace dos años y los números y la realidad indican lo contrario. No hay peor ciego que el que no quiere ver.

            Ya lo han dicho todos los que piensan un poco: lo que al país le falta son acuerdos para gobernar, que es lo contrario de lo que está pasando. Sin acuerdos no habrá solución a la crisis. Si no se logran, después será demasiado tarde. Los cambios de actitud deben ser ahora. Chile no puede seguir esperando.

 

Imagen de Redes Sociales.

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