Más homicidios y mucho más violentos: a septiembre de este año se cometieron diez al día

Publicado el at 18/11/2022
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Por Roberto Silva Bijit
Fundador Diario “El Observador”

A vista y paciencia de quién los quiera ver, los matones del crimen organizado disparan muchos tiros sobre personas que ellos conocen, en lo que han llamado “ajuste de cuentas”.

Es decir, le van a cobrar la cuenta a una persona a la que le entregaron droga para que la vendiera y no les pagó. En respuesta pueden pasar dos cosas: que crean que les podría pagar más adelante, entonces le disparan en las piernas, o bien, creen que definitivamente no les va a pagar, entonces lo matan. El “ajuste de cuentas” es también dispararle a ciegas a un auto o a una casa, para advertirles a sus ocupantes que no deben seguir metiéndose en los territorios que ellos controlan para la venta y tráfico de drogas.

Hay más homicidios en Chile. Muchos más que antes, cuando los crímenes eran solo pasionales o riñas entre amigos pasados de copas, y con cuchillo, no como ahora que los asesinatos se cometen en su mayoría con armas de fuego y con personas que han tenido previamente algún acuerdo “comercial” entre ellos.

Entre enero y septiembre de este año, en esos 210 días, se han cometido 2.187 homicidios, o sea, ¡DIEZ CADA DÍA! Son cifras escandalosas que demuestran graves fallas del sistema político, legislativo y judicial. No hay señales verdaderas y efectivas de que quieran detener el avance del crimen organizado, que por ahora son disparos entre narcos, pero que más adelante será entre cualquier persona de los lugares que ellos controlan. En el 2016 se cometieron 1.695 crímenes, subiendo en el 2020 a 2.814 casos, un aumento del 66%.

En las páginas de “El Observador” hace rato que hemos venido dando cuenta del trágico aumento de los homicidios, con situaciones cada vez más increíbles. Matan a sangre fría, descerrajan pistolas a quemarropa, tiran balazos a una casa, (de ahí surgen los muertos con “balas locas”) matan en la plaza, en las afueras del mall, adentro de un auto, en la cancha de fútbol el domingo, en fin, donde sea y como sea, no tienen ningún miramiento de ningún tipo.

Otro aspecto grave en el aumento de los delitos es que antes siempre se sabía quién era el responsable directo del crimen, hoy en día existe un “imputado desconocido”, ya que se trata de bandas que actúan en grupos, donde resulta mucho más difícil para la justicia identificar al que efectivamente disparó. A eso hay que agregarle el sicariato, conducta nunca antes vista y que ahora se ha multiplicado con la presencia de extranjeros.

El aumento del delito y la llegada de emigrantes van de la mano. Desconocerlo es saltarse la estadística o no reconocer lo que vemos casi a diario en la televisión, donde muchos de los delitos grabados por cámaras o personas, son cometidos por extranjeros.

En todo caso, la conclusión es siempre la misma: un sistema ineficiente para enfrentar los delitos, falta de empoderamiento legal a las policías y el crecimiento del temor, que tanto daño le hacen a la convivencia social y al Estado de Derecho en Chile.

 

 

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