El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Valparaíso dio por acreditado que el acusado planeó el crimen y atacó a la víctima mientras dormía. Pasará 20 años tras las rejas.
La madrugada del 16 de septiembre de 2024 marcó el punto final de una escalada que comenzó semanas antes. Este viernes, el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Valparaíso condenó a 20 años de presidio efectivo a un hombre de 56 años, declarado autor del delito de homicidio calificado, tras acreditarse que actuó con alevosía al atacar a la víctima mientras dormía en su domicilio en el sector de Laguna Verde.
El juicio se desarrolló ante la Sala presidida por el magistrado Danko Koscina Villegas, junto a los jueces Pamela Peralta Farrugia y Williams Vilches Flores, instancia en la que el Ministerio Público logró demostrar que el acusado actuó con deliberada intención homicida.
De la ruptura a la vigilancia
De acuerdo con lo expuesto por el fiscal Hernán Martínez Landeros, el móvil del crimen fueron celos de carácter patológico que el acusado mantenía hacia su ex pareja, con quien sostuvo durante años una relación extramarital que terminó en agosto de 2024.
Tras el quiebre, la mujer inició una amistad con la víctima, situación que el condenado no toleró. Según la investigación, en ese mismo mes comenzó a vigilarlos. En una de esas ocasiones, lanzó una piedra que quebró el vidrio de una ventana del inmueble en Laguna Verde.
Ese mismo acceso sería utilizado semanas después para concretar el ataque.
El viaje y el ataque en la madrugada
La Fiscalía acreditó que el 16 de septiembre el imputado se trasladó desde Santiago hasta Laguna Verde con el propósito de cometer el delito. En horas de la madrugada ingresó sigilosamente por la ventana previamente dañada.
La víctima se encontraba acostada y durmiendo cuando fue atacada con un cuchillo. Recibió doce heridas cortopunzantes en distintas partes del cuerpo. La causa de muerte fue un shock hipovolémico secundario a múltiples heridas, falleciendo minutos más tarde en el mismo lugar.
Tras perpetrar el crimen, el acusado huyó en su vehículo con dirección a la capital.
Prueba contundente y condena ejemplar
Durante el juicio, el Ministerio Público presentó prueba testimonial, pericial y documental, logrando que el tribunal estableciera, más allá de toda duda razonable, la responsabilidad del acusado y la concurrencia de la calificante de alevosía, contemplada en el artículo 391 N°1 del Código Penal.
La sentencia impuso 20 años de presidio mayor en su grado máximo, pena que deberá cumplirse de manera efectiva, además de las accesorias de inhabilitación absoluta perpetua para cargos y oficios públicos y derechos políticos, e inhabilitación absoluta para profesiones titulares mientras dure la condena.
Con ello, se cierra judicialmente un caso que comenzó con un conflicto sentimental y terminó con un crimen planificado que estremeció al sector de Laguna Verde.
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