Vecino de San Pedro de 84 años perdió la vida en 2024 a raíz de que un vehículo chocó y terminó incrustado dentro de su casa.
QUILLOTA.- El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Quillota condenó a Yamil Morales Pailamilla a la pena total de 10 años y un día de cárcel, debido a que causó un accidente de tránsito con consecuencias fatales en el distrito de San Pedro el 19 de noviembre de 2024.
Aquel día el imputado manejó su vehículo mientras se encontraba en estado de ebriedad y bajo los efectos de las drogas, perdiendo el control y chocando contra una vivienda de la calle Las Acacias de El Cajón de San Pedro.

El impacto causó el fallecimiento de un vecino sampedrino de 84 años, don Evaristo Guzmán Valenzuela, quien se encontraba durmiendo en su habitación al momento del choque.
El conductor que protagonizó el accidente no detuvo su marcha, no prestó la ayuda posible ni avisó a las autoridades. Es por esto que además de su condena de cárcel, deberá pagar con multas y penas accesorias, como la pena accesoria especial de inhabilidad perpetua para conducir vehículos de tracción mecánica.
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César Astudillo, fiscal jefe de Quillota, detalló: “En su oportunidad fue un hecho de conmoción, ya que producto del estado en que se encontraba el imputado, bajo los efectos del alcohol y bajo los efectos de la marihuana, perdió el control de su vehículo y quedó incrustado en la habitación de un adulto mayor de 84 años que residía junto a su señora, también de la tercera edad, en la localidad de San Pedro”.

Fiscal: “El tribunal lo condenó sin considerar que estuviese colaborando con el proceso”
El persecutor destacó las pruebas que se reunieron durante la investigación, que permitieron que los jueces del tribunal se formaran la convicción de la responsabilidad del acusado en el hecho.
“Se hizo un trabajo exhaustivo en el lugar que permitió ubicar cámaras que registraron el momento en el cual el sujeto huía a gran velocidad desde el vehículo que dejó incrustado en la habitación del caballero fallecido. Adicionalmente, de manera bastante innovadora, se efectuó un trabajo con Labocar de Carabineros, lo que permitió levantar células epiteliales desde el manubrio del vehículo, lo que permitió vincular al sujeto con la conducción, ya que comparado al ADN del imputado con las muestras biológicas que estaban en el manubrio del vehículo, éstas determinaban que se trataba de la misma persona”, mencionó el fiscal Astudillo.
“Es así que con pruebas testimoniales, videos y las pruebas científicas ya referidas el tribunal lo condenó sin considerar que éste estuviese colaborando como pretendió su defensa, sancionándolo en conjunto por ambos delitos a una pena que excede los 10 años de presidio mayor más multas, por supuesto, a la inhabilidad perpetua, es decir, de por vida, para obtener licencia de conducir y a la pérdida del vehículo en el cual cometió el delito”, agregó el fiscal.