El logro fue en la categoría ATA Max Weapons, mientras que también fue subcampeona panamericana en ATA XMA.
DEPORTES.- Julieta Larraguibel Silva, de Quillota, está disfrutando de un gran momento deportivo. A sus ocho años, fue campeona en los Juegos Panamericanos de Taekwondo, en la categoría ATA Max Weapons. La competencia se realizó entre el 19 y el 25 de octubre en Mendoza, Argentina.
En ATA Max Weapons no se enfrenta a un oponente directo, sino que hay que realizar una exigente rutina de exhibición. Se valora la destreza, el control del arma, la sincronización y la creatividad al incorporar trucos de artes marciales extremas.
La pequeña quillotana demostró ser la mejor en su categoría, donde se midieron niños de 8, 9 y 10 años. Fue campeona panamericana en esa especialidad y subcampeona en ATA XMA.

Julieta practica taekwondo desde poco antes de que cumpliera 6 años. Entrena en el Sport Life de Quillota y tiene como profesor a Alfonso Cerca. Ella practica los lunes, miércoles, viernes y sábados con él.
Su mamá, Marcela Silva, contó cómo llegó a competir en el torneo disputado en Mendoza: “Cuando la Juli supo del Panamericano, se le preguntó a su profesor si la consideraba lista como para competir en un torneo ya más grande. Él nos dijo que sí, porque Julieta ya tiene muchos torneos nacionales y regionales. Entonces ya se encontraba físicamente preparada y estaba lista para competir en un torneo a un nivel un poco más grande”.
Madre de Julieta: “Quiere seguir participando en torneos grandes”
Marcela Silva también relató cómo fue la rutina de su hija antes del torneo.
“Julieta se empezó a preparar casi dos meses antes del torneo, entrenando lunes, miércoles, viernes y sábado, donde los sábados practicaba extreme, que es la categoría donde ella salió campeona. Y ya cuando quedaba menos tiempo para el torneo empezó a practicar y entrenar la semana de corrido. Algunos días entrenaba desde las 5:45 de la tarde a las 6:45 y otros días desde las 7 de la tarde hasta las 8:30, casi las 9:00″, detalló.

Marcela dice que Julieta también practicó en casa, tomándose con responsabilidad su desafío deportivo.
En cuanto a la experiencia en el Panamericano, así la describe Marcela: “Fue muy, muy buena y muy gratificante, ya que pudo ver que todo el cansancio, los entrenamientos, todo lo que ella practicó y las cosas importantes que se perdió por sus entrenamientos dieron frutos. ‘Juli’ deja muchas cosas de lado por sus entrenamientos a pesar de que ella sólo tiene 8 años”.
“A ella desde chiquita le han recalcado que es muy buena para el nivel en que está. Entonces eso a Julieta la motiva mucho a seguir practicando, porque ella me dice que quiere llegar más lejos y que quiere seguir participando en torneos grandes. Es una niña de 8 años muy responsable que vio que todo su esfuerzo al final dio frutos muy buenos para ella”, expresa la mamá.