Tras el histórico primer encuentro realizado en mayo, establecimientos municipales, subvencionados y particulares volvieron a reunirse para construir protocolos, compartir experiencias y proyectar acciones preventivas frente a la violencia escolar y situaciones críticas.
QUILLOTA.- Lo que comenzó hace un mes como una inédita convocatoria entre establecimientos educacionales de Quillota, hoy comienza a consolidarse como una instancia permanente de trabajo colaborativo.
El jueves 4 de junio, representantes de recintos municipales, particulares subvencionados y particulares volvieron a reunirse en el Colegio Valle del Aconcagua para dar continuidad a la Red Comunal de Seguridad Escolar.
Esta iniciativa fue impulsada tras la preocupación compartida por el aumento de situaciones de violencia, convivencia compleja y factores de riesgo presentes en las comunidades educativas.
La jornada correspondió a la segunda sesión de trabajo luego del primer encuentro realizado el pasado 6 de mayo, instancia que reunió por primera vez a la totalidad de los establecimientos de la comuna bajo una mesa común de seguridad y convivencia.
A diferencia de la primera reunión -centrada principalmente en identificar factores de riesgo y generar articulación entre actores educativos y policiales- esta nueva sesión tuvo un carácter más operativo.
Se proyecta trabajo hasta septiembre
Durante el encuentro se abordaron orientaciones frente a situaciones críticas, protocolos preventivos y la construcción conjunta de documentos de buenas prácticas que serán elaborados colaborativamente entre los establecimientos.
Uno de los elementos más relevantes fue la consolidación de una hoja de ruta con trabajo proyectado hasta septiembre. El calendario considera futuras sesiones sobre actuación frente a situaciones críticas, exposiciones de experiencias exitosas y un encuentro de cierre con participación académica.
La iniciativa ha sido valorada por los participantes debido a su carácter transversal. La red reúne a establecimientos con distintas dependencias administrativas, pero enfrentando problemáticas similares: violencia entre estudiantes, dificultades en convivencia escolar, desafíos post pandemia y la necesidad de fortalecer la prevención.
Más allá de las reuniones, el objetivo apunta a instalar una cultura preventiva permanente, donde las comunidades educativas compartan herramientas, coordinen acciones y construyan respuestas comunes frente a fenómenos que hoy afectan transversalmente al sistema escolar.
Con ello, Quillota comienza a dar forma a una experiencia poco habitual a nivel local: una red educativa de seguridad y convivencia que busca pasar desde la preocupación compartida hacia acciones concretas y sostenidas en el tiempo.