Reuniones en la mira: cuestan tiempo, dinero y bienestar, según estudio

Publicado el at 25/06/2026
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Un estudio de Jabra revela que gran parte del tiempo dedicado a reuniones no aporta valor real a las organizaciones. La tecnología y el digital workplace ganan protagonismo

Las reuniones continúan ocupando una parte significativa de la jornada laboral, pero su efectividad sigue siendo motivo de preocupación para empresas y empleados. De acuerdo con el informe The Cost of Bad Meetings, elaborado por Jabra, más de la mitad del tiempo invertido en estos encuentros es percibido como innecesario, generando pérdidas de productividad y un creciente desgaste entre los profesionales.

Los problemas tecnológicos, la falta de planificación y las dificultades de colaboración en entornos híbridos afectan la productividad, mientras las herramientas de digital workplace emergen como aliadas para optimizar la experiencia laboral.

El estudio pone de manifiesto que las reuniones mal estructuradas no solo consumen recursos, sino que también afectan la motivación y la participación de los equipos, especialmente en modelos de trabajo híbridos donde la experiencia no siempre es homogénea para todos los asistentes.

Una estrategia que impacta la productividad de las empresas

Los datos muestran que los profesionales destinan, en promedio, hasta ocho horas semanales a reuniones. Sin embargo, el 66% asegura que muchas de ellas terminan sin acuerdos concretos ni tareas claramente definidas.

Como consecuencia, el 59% de los trabajadores reconoce que debe asistir posteriormente a nuevas reuniones para aclarar temas pendientes, mientras otro 59% afirma que esta dinámica incrementa su carga laboral.

Jabra denomina este fenómeno como “deuda de reuniones”, un ciclo en el que los encuentros poco productivos generan nuevas convocatorias, multiplicando el tiempo invertido sin aportar resultados proporcionales.

Los problemas tecnológicos siguen siendo un obstáculo

La calidad tecnológica se ha convertido en un factor determinante para el éxito de las reuniones modernas. Según el informe, el 52% de las reuniones virtuales registra algún tipo de incidencia técnica, cifra que asciende hasta el 75% en las reuniones híbridas.

Entre los inconvenientes más frecuentes se encuentran las dificultades para escuchar o visualizar correctamente a los participantes, problemas que ralentizan las conversaciones y añaden un promedio de 11 minutos adicionales a cada reunión híbrida.

Estas situaciones también afectan la interacción entre los asistentes. Muchos participantes optan por desactivar sus cámaras cuando surgen dificultades técnicas, una práctica que incrementa en un 43% la probabilidad de que sea necesario organizar reuniones adicionales para retomar los temas tratados.

El digital workplace como respuesta a los desafíos de colaboración

Ante este escenario, las organizaciones están reforzando sus estrategias de digital workplace, integrando plataformas de colaboración, gestión documental, comunicación unificada y espacios digitales de trabajo que permiten reducir la dependencia de reuniones innecesarias.

Herramientas como Microsoft Teams, Google Workspace, Slack, Zoom Workplace o plataformas de gestión de proyectos como Asana, Monday.com y Trello facilitan el seguimiento de tareas, la colaboración asincrónica y el intercambio de información en tiempo real, ayudando a que muchos procesos se resuelvan sin necesidad de convocar nuevas reuniones.

Además, la integración de soluciones de reserva de salas, gestión de espacios híbridos y análisis de productividad está permitiendo a las empresas optimizar la experiencia de trabajo tanto para empleados presenciales como remotos.

Costos millonarios para las empresas

El impacto económico de las reuniones ineficientes resulta especialmente significativo en grandes compañías.

Según las estimaciones del informe, una organización con 5.000 empleados puede perder más de 130 millones de euros anuales debido a reuniones poco productivas y problemas tecnológicos asociados.

De esa cifra, aproximadamente 112 millones de euros corresponden al tiempo dedicado a encuentros considerados innecesarios o de bajo valor, mientras que otros 7,3 millones se relacionan directamente con incidencias técnicas en reuniones híbridas.

Estos datos reflejan la necesidad de combinar una mejor planificación con herramientas tecnológicas adecuadas para maximizar la eficiencia de los equipos.

El impacto también se siente en el bienestar

Más allá de los costes económicos, las reuniones excesivas tienen consecuencias directas sobre la salud emocional de los trabajadores.

El informe revela que el 87% de los profesionales experimenta algún nivel de ansiedad relacionado con las reuniones. Asimismo, el 42% afirma alcanzar su límite de energía tras dos horas consecutivas de encuentros, mientras que el 83% se siente agotado cuando acumula más de cuatro horas diarias.

La situación es especialmente compleja para quienes participan en modalidad remota. La mitad de los empleados conectados a reuniones híbridas asegura haberse sentido excluido en alguna ocasión. El riesgo aumenta entre las mujeres, que presentan un 16% más de probabilidades de sentirse desplazadas, y entre los perfiles junior, donde la probabilidad es un 26% superior.

Si los objetivos son poco claros, la conversación carece de estructura o los participantes enfrentan problemas de audio y video, ni siquiera las herramientas más avanzadas pueden compensar una experiencia deficiente.

En este contexto, las organizaciones enfrentan el reto de combinar buenas prácticas de colaboración con tecnologías de digital workplace que permitan reducir la sobrecarga de reuniones y construir entornos de trabajo más productivos, inclusivos y eficientes.