Asimismo, los imputados engañaron a menores extranjeras para traerlas desde su país a Chile con objetivos sexuales
La Fiscalía Local de Quilpué obtuvo una condena de seis años de cárcel a un hombre de 29 años y una mujer de 26, acusados de la trata de personas con fines de explotación sexual y de la producción y almacenamiento de material pornográfico infantil.
Los individuos, ambos con domicilio en la comuna quilpueína, habrían cometido los delitos de connotación sexual durante el primer semestre de 2024, afectando a dos menores de edad proveniente desde Ecuador.
Es por lo mismo que, tras una compleja y exhaustiva investigación, desarrollada por el fiscal Walter Wenzel, y el juicio a cargo del fiscal Víctor Ávila, ambos de Quilpué, que llevó al acto pruebas testimoniales, por medio de la Entrevista Investigativa Videograbada a la afectada, periciales y documentales se logró acreditar los hechos de la acusación, donde solo imputaron cargos por una de las víctimas.
Evidencias que permitieron a la Sala del Tribunal Oral en lo Penal de Viña del Mar, integrada por los magistrados Alejandro Palma, Alejandra Heller y Claudia Ortiz, condenar a los acusados a una pena de seis años de reclusión mayor en su grado mínimo, una multa de diez unidades tributarias mensuales a beneficio fiscal y la inhabilitación absoluta perpetua para derechos políticos y cargos públicos.
Asimismo, el Tribunal dispuso que la pena privativa de libertad deberá ser cumplida de manera efectiva por ambos sentenciados.
En tanto, la Fiscalía hizo un llamado a la comunidad para que se realicen las denuncias de cualquier situación de explotación o vulneración de derechos. Para ello, se encuentran habilitado el número 1569100 del propio ente judicial, o a través de los canales institucionales disponibles.
CRONOLOGÍA DE LOS HECHOS
Durante el primer semestre de 2024, los imputados, previamente concertados, se contactaron con la primera víctima a través de llamadas telefónicas y redes sociales, a fin de convencerla para que viajara a Chile para vivir con ellos.
En los mensajes, le prometían estabilidad, continuidad en sus estudios, y manutención completa. Ocultándole a la adolescente que para ello, debía integrarse a la vida sexual adulta que los sujetos ya mantenían en nuestro país.
Es así que, durante marzo del año pasado, y mediante instrucciones que ambos imputados le impartían, la condujeron junto a la segunda víctima desde Ecuador hasta Chile mediante pasos no habilitados y clandestinos en la frontera. Todo, previo pagos y coordinaciones realizadas con “coyotes”.
“Estas personas (coyotes) facilitaron a las víctimas, cédulas de identidad venezolanas falsificadas, guiándolas y dirigiéndolas en un primer trayecto desde Ecuador a Perú, y luego, previo cruce a pie por medio del desierto, desde la ciudad de Arica a Santiago donde aguardaban por ellas. Ya en Chile, los imputados las trasladaron a vivir con ellos en Quilpué”, terminó de relatar el fiscal Ávila.
