El animalito maltratado se llamaba “Colo”, tenía un año y falleció por sus graves lesiones.
QUILLOTA.- Se confirmó que no habrá un juicio por el caso del gato doméstico que fue víctima de una violación por parte de un ser humano. Esto debido a que el principal sospechoso de los hechos es un hombre que sería inimputable, ya que tiene una severa discapacidad mental. Por ello, el proceso judicial fue suspendido en base al artículo 458 del Código Procesal Penal de Chile, que se aplica cuando surgen antecedentes que probarían la enajenación mental del sujeto.
El caso de maltrato animal ocurrió a fines de enero de este año. El gatito de un año de edad, llamado “Colo”, era la mascota de una familia que reside en el sector norte de Quillota.

Fue el 22 de enero de 2026 el felino escapó de la vivienda y se mantuvo extraviado por algunas horas. Cuando su dueña lo encontró, notó que estaba en muy malas condiciones físicas. La mascota fue evaluada por distintos médicos veterinarios y aunque recibió cuidados, no pudo sobrevivir a las lesiones que le causó su agresor. Fueron los veterinarios quienes determinaron que el minino había sido violado, resultando con daños en sus órganos internos.
Se suspende el procedimiento judicial por enajenación mental
Con información preliminar, se estableció quién había sido el autor de este cruel hecho y se le citó a comparecer ante la justicia. Sin embargo, este sujeto tenía otras causas ya suspendidas por el artículo 458 del Código Procesal Penal.
La fiscal de Quillota, Gabriela Fuenzalida, informó que el imputado tiene diagnosticada una enfermedad mental y posee un carné de discapacidad que indicaría que tiene un 40% y 50% de discapacidad intelectual. A la audiencia donde se le iba a formalizar lo acompañó su madre como tutora. De hecho, él tiene vigente una orden de hospitalización involuntaria.
En base a esos antecedentes, no se realizó la formalización, dado que el sospechoso tendría sus facultades mentales alteradas y no podría ser imputado. “Se suspendió el procedimiento por artículo 458 y al igual que la causa del día anterior, se quedó a la espera de que el Hospital Psiquiátrico Dr. José Horwitz de Santiago le realice un examen. Se designó un curador”, detalló la fiscal Fuenzalida.
Investigan denuncia de agresión sexual contra gatito en Quillota
Este hecho vuelve a revivir el debate sobre hasta dónde llegan las capacidades de los diferentes organismos, incluyendo las familias y la sociedad en general, para que las personas con enfermedades mentales graves puedan recibir el tratamiento, el apoyo que requieren-que a veces es la hospitalización-y de forma sostenida en el tiempo.
La líder de la organización animalista Adepra Pro Animal, Priscila Castillo, lamentó lo ocurrido. Ella ha seguido el caso de “Colo” y ha ayudado a difundirlo. “La salud mental importa, pero hay una pregunta que incomoda y que nadie debería esquivar: ¿Por qué alguien que representa un peligro evidente, no está bajo resguardo en un establecimiento psiquiátrico adecuado? Esto no es solo sobre justicia para un animal indefenso. Es sobre prevención. Es sobre responsabilidad del Estado. Es sobre proteger a la comunidad. Porque cuando una persona pierde el control al punto de cometer actos de extrema violencia, no solo se vulnera a una víctima… Se expone a muchas más”, dijo Priscila Castillo.
“Es un riesgo para sí mismo, para su entorno cercano y es un riesgo para otros animales y personas. No basta con suspender un procedimiento judicial si no hay una medida real de contención y tratamiento. No basta con cerrar un caso si el problema sigue abierto. Porque ya había antecedentes y denuncia anterior de maltrato animal. Colo no es solo un nombre. Es un símbolo de lo que ocurre cuando el sistema llega tarde… o simplemente no llega”, agregó la activista.
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