“Hemos perdido funcionamiento y equilibrio”, afirmó el técnico, quien además reconoció la necesidad de sumar refuerzos para la segunda rueda.
Pocos imaginaban que Deportes Limache terminaría la primera rueda fuera de la zona de clasificación a copas internacionales y ubicado en la medianía de la tabla. Esto, considerando el espectacular inicio de temporada del cuadro “cervecero”, que incluso llegó a pelear los primeros lugares del campeonato.
Sin embargo, la salida de César Pinares y la lesión de Ramón Martínez, que lo dejó fuera de competencia por el resto de la temporada, coincidieron con una notoria baja en el rendimiento del equipo, que hoy se encuentra lejos de los puestos de avanzada en la Liga de Primera.
Las cuatro derrotas consecutivas sufridas en el torneo, incluida la caída frente al colista Deportes Concepción en el sur, han generado inquietud entre los hinchas, quienes observan cómo el equipo perdió el nivel exhibido durante las primeras fechas.
El director técnico Víctor Rivero analizó este complejo momento y reconoció las dificultades que atraviesa el plantel.
“Hemos perdido funcionamiento y equilibrio. Siempre nos generábamos ocasiones de gol y ahora estamos mostrando una fragilidad defensiva importante. Los goles marcan el trámite de los partidos, porque si te convierten temprano tienes que salir a buscar el resultado y eso genera un doble desgaste”, explicó el entrenador.
Rivero también reconoció que las ausencias de César Pinares y Ramón Martínez han tenido un impacto directo en el rendimiento colectivo.
“Nos hemos resentido en el mediocampo. En el último partido volvimos al sistema que utilizamos en las primeras fechas y, en ese sentido, hemos sacrificado un poco a Jean (Meneses). Son bajas importantes por lo que aportaban desde el carácter y el liderazgo futbolístico, especialmente para manejar determinadas situaciones de partido. Estamos claros de que con lo que estamos haciendo no está alcanzando”, sostuvo.
Respecto a la eventual llegada de refuerzos para la segunda parte de la temporada, el estratega fue categórico.
“Estamos claros de que deben llegar jugadores. En Concepción solo tuvimos 18 citados, cuando el reglamento permite 20. También tenemos que dar un pequeño descanso a futbolistas que han disputado los 20 partidos, no solo desde lo físico, sino también en el aspecto psicológico”, señaló.
El técnico agregó que la exigencia del calendario también influye en la planificación del plantel.
“La Copa Chile implica un desgaste importante. Tenemos viajes a Arica, Iquique y Coquimbo. Ya estamos compitiendo el viernes en Arica y el martes en Coquimbo, por lo que debemos ser muy cautos con las cargas y el desgaste acumulado de algunos jugadores”, concluyó.