El sábado 30 de abril de 2016 los canarios, con cientos de hinchas en el Estadio “Calvo y Bascuñán”, mantuvieron la categoría al igualar 1 a 1.
A pocas fechas del final de la temporada 2016, parecía que la suerte de San Luis estaba echada. Los canarios estaban en los últimos lugares de la competencia y con un calendario de partidos muy complicados en el camino.
Entre los rivales que tenían al frente en la recta final de la competencia estaba Universidad Católica, elenco que luchaba por conseguir el título de la Primera División. Los cruzados visitaron la cancha sintética del Estadio “Lucio Fariña Fernández” con la necesidad de ganar para seguir rumbó al título, mientras que los sanlusinos salieron al campo de juego con la obligación de ganar para mantenerse con “vida”.
Un gol de Carlos Escobar le permitió a los canarios vencer por 1 a 0 y llegar a la última fecha teniendo que jugar en Antofagasta, pero con opciones de la salvación, aunque también dependían de otro resultado.
CON LOS OÍDOS PUESTOS EN ARICA
Esa noche del sábado 30 de abril, de forma paralela, San Luis debió enfrentar a Deportes Antofagasta en el Estadio “Calvo y Bascuñán”.
Los cerca de 1.250 kilómetros que separan a Quillota de la “Perla del Norte” no fueron impedimento para que una gran cantidad de quillotanos, vía aérea, en buses y vehículos particulares, se trasladaran masivamente hasta la Segunda Región.
La ilusión de la salvación estaba en la mente de los jugadores, pero también entre los hinchas. A la misma hora en el Estadio “Carlos Dittborn” de Arica, San Marcos también se jugaba la permanencia enfrentando a Palestino, que luchaba por llegar a la Copa Sudamericana.

UN GOL BASTÓ PARA SALVARSE
Todo comenzó muy bien para los canarios. Cuando aún no se llegaba a los 5 minutos, una gran jugada por la izquierda entre el talentoso Boris Sagredo y el lateral izquierdo peruano Alexis Gómez, permitió que este último sacara un centro y en el área el balón fuera conectado con golpe de cabeza por el delantero sanluisino Jaime Grondona, anotando el 1 a 0.
La tarea por parte de los quillotanos estaba hecha, pero aún faltaba mucho partido. El equipo “puma” también luchaba por la permanencia, pero de paso tenía la posibilidad de recibir el premio de ir a la Liguilla para buscar un clasificado a la Copa Sudamericana.
Por ello, el elenco nortino comenzó a llegar con frecuencia al arco defendido por Fernando de Paul. Pasado el cuarto de hora, el delantero Marcos Bolados tuvo una gran oportunidad, pero su remate se fue por sobre el horizontal.
Esa jugada fue el anticipo de lo que vendría después. Luego de un córner, el volante Hugo Droguett volvió a meter el balón al área y Sebastián Leyton logró anotar el 1 a 1. Todo estaba igual. Pero a esa altura ya se sabía que Palestino le estaba ganando a San Marcos en Arica, por lo que el empate les servía a ambos. San Luis se salvaba de descender y los antofagastinos, con el director técnico Beñat San José en la banca, junto con mantener la categoría, sacaban un premio extra, como era obtener un pasaje a la Liguilla.
Los canarios en el segundo tiempo se fueron con todo en busca de la tranquilidad total que les permitiera ganar el partido. A los ´57 otra jugada de Boris Sagredo terminó con un potente remate de Jaime Grondona, pero el arquero nortino Matías Dituro estuvo espectacular para evitar el gol; al igual que posteriormente en un remate de Camilo Rencoret, que no pudo transformarse en el gol del triunfo sanluisino.
La ratificación del triunfo palestinista en Arica hizo que los canarios y antofagastinos no arriesgaran más de la cuenta y decidieran “firmar” el empate, pese al repudio de los hinchas antofagastinos que le pedían a su equipo buscar con todo el triunfo.
Ninguno de los dos equipos intentó llegar tanto al arco rival y el juego se concentró en el medio campo, esperando que los minutos pasaran. El pitazo del arbitro, dando por terminado el encuentro, hizo que se desatara la alegría en los cientos de hinchas sanluisinos que con mucho esfuerzo viajaron hasta la zona norte.
En la cancha los jugadores y el Cuerpo Técnico, encabezado por Miguel Ramírez, también daban rienda suelta a la alegría, luego de conseguir un objetivo que por momentos estuvo muy lejos, pero que al final se lograba para dale una gran alegría a toda una ciudad.
