La investigación de su caso sigue vigente.
NOGALES.- Este domingo se cumplirán 23 meses, casi dos años, de la desaparición de Luis Juan Estay Tejeda, un adulto mayor de 78 años.
En la noche del 6 de octubre de 2024 se despidió de la dueña de un local comercial en el centro de El Melón. Caminó a oscuras por entre las vías del ferrocarril, en dirección a su hogar, que se ubicaba en las cercanías de la Villa Disputada.
Nunca llegó a la humilde vivienda en la que vivía. Tampoco fue al día siguiente a buscar su pensión que cobraba en una caja de compensación en La Calera. Era un viaje mensual que hacía acompañado de una joven, a la que invitaba a tomar el té en un local calerano. Tampoco recurrió a un centro de salud por algún problema médico y no hay huellas de él en algún accidente.
Una denuncia por presunta desgracia -presentaba por amistades con bastante retraso- llevó a algunas diligencias policiales. En abril del año pasado, unos 30 detectives junto a perros detectores de cadáveres recorrieron todo el camino que el adulto mayor hizo durante la noche del 6 de octubre.
También se revisó la vivienda que habitaba y se empadronó a testigos que lo vieron esa noche en su camino por las abandonadas líneas del tren. Las diligencias de los policías no permitieron ubicar rastro alguno de Luis Juan Tejeda. Han pasado casi 23 meses y no se ha sabido nada nuevo. Sólo que la investigación encargada a la Brigada de Ubicación de Personas de la PDI sigue vigente.