Una empresa está facilitando temporalmente la tecnología al recinto hospitalario. Se espera que el programa ayude a disminuir las listas de espera de Urología durante el período estimado de un año.
REGIÓN.- En los últimos días el Hospital Biprovincial Quillota Petorca incorporó un nuevo software para tratar, vía cirugía láser, los cálculos renales o ureterales.
El Jefe de Urología del Biprovincial, Dr. Eduardo Castro Henríquez, detalló los beneficios de esta nueva tecnología: “Lo principal es que las cirugías de cálculos endoscópicas se realizan con un láser, que ya teníamos uno en el Hospital, pero la gran virtud que tiene este nuevo equipamiento es que -dentro del programa que tiene- permite hacer las mismas cirugías, pero con mayor seguridad en el sentido de que posee menor daño en el tejido que rodea al cálculo cuando uno lo está disolviendo; entonces son cirugías un poco más veloces y seguras para el paciente”.
La llegada del equipamiento al Hospital Biprovincial Quillota Petorca surgió gracias a un convenio con la empresa IPG Photonics, fabricante de láseres de fibra de óptica utilizados en aplicaciones médicas. La compañía está poniendo en marcha blanca su nuevo software en América Latina.

El software fue facilitado temporalmente al Hospital Biprovincial, sin costo, a través del contacto con el urólogo chileno Dr. Felipe Pauchard, actualmente radicado en Estados Unidos. Él se interesó en el recinto asistencial de calle O’Higgins por poseer un alto volumen de cirugías de cálculo.
Fueron un éxito las 10 primeras cirugías láser con el software
La empresa proveedora envió al Dr. Olivier Traxier, eminencia mundial de las cirugías endourológicas, para capacitar a los especialistas del área del Hospital Biprovincial y guiar las primeras intervenciones.
Fue durante los días viernes y sábado que se realizaron 10 días cirugías de cálculo a pacientes que estaban en la Lista de Espera Quirúrgica. Los resultados fueron muy positivos tanto para el equipo clínico como para los pacientes.
A estas primeras intervenciones concurrieron los urólogos del Hospital Biprovincial y también médicos becados de la Universidad de Valparaíso, como parte del rol asistencial docente del establecimiento.
Se tiene contemplado realizar próximamente otra jornada similar. El objetivo es reducir la Lista de Espera que alcanza a cerca de 60 pacientes, quienes aguardan para recibir esta cirugía en el establecimiento.

En el Hospital Biprovincial seguirían usando el software por hasta un año
Una de las cirugías que más engrosan la Lista de Espera en la especialidad de Urología en el Hospital Biprovincial Quillota Petorca son las intervenciones quirúrgicas por cálculos renales o ureterales. Cabe recordar que los cálculos son depósitos duros de minerales y sales que se forman en el interior de los riñones o que se alojan en el uréter causando un dolor agudo e intenso cuando obstruyen el flujo urinario.
Al ser parte de un estudio clínico, el equipamiento se dejaría a disposición del equipo de Urología del Hospital Biprovincial por hasta un año, siempre que los resultados de sus evaluaciones sean positivas. Se espera que su uso permita reducir la Lista de Espera de Urología.
El director del Hospital Biprovincial, Eduardo Lara Hernández, detalló los motivos por los que entregó el apoyo a la utilización del software.
“Esta innovación se alinea con uno de los principales desafíos de nuestra institución, como es avanzar de manera sostenida en la reducción de la Lista de Espera Quirúrgica. Al optimizar estos tiempos operatorios, y también aumentar la eficiencia de los procedimientos podremos resolver un mayor número de pacientes durante el período en que dispongamos de esta tecnología, contribuyendo directamente a disminuir la espera de quienes requieren una intervención urológica”, argumentó.

Actualmente el equipo de Urología del Biprovincial está integrado por seis médicos especialistas. En las cirugías de cálculos recurren a un nefroscopio, que es instrumento endoscópico, rígido o flexible, utilizado en urología para tratar los cálculos renales de manera mínimamente invasiva. También se utiliza un insumo aún más inocuo como es el mini nefroscopio, el cual posibilita una recuperación más rápida y menos dolorosa para el paciente.
