La colisión ocurrió en el sector de San Isidro de Quillota. El trabajador se mantiene internado en el Hospital Clínico de Viña del Mar, mientras se realizan oraciones por su estado de salud.
QUILLOTA.- Una dura lucha por su vida y su recuperación está librando Héctor Tapia Silva, un vecino de 59 años de Quillota que se dedica a realizar labores de jardinería.
El trabajador sufrió un grave accidente de tránsito, una colisión, cuando se desplazaba en un vehículo de tipo “torito” el pasado martes 26 de mayo. Lo acompañaba su ayudante, quien iba conduciendo el “torito”. Él resultó herido también, aunque con lesiones menos serias que las de don Héctor Tapia.
A Héctor Tapia era habitual verlo en el sector de San Isidro, ya que ahí tiene muchos clientes que solicitan sus servicios de mantención para sus jardines y parcelas. Ahí todos lo conocen como “Tito”.
Antes de que ocurriera el accidente, el día de don Héctor había transcurrido como cualquier otra de sus jornadas laborales. Él viajaba por el Pasaje Interior en San Isidro, en la dirección que lleva hacia el Regimiento Granaderos.
Don “Tito” iba a bordo de un “torito” rojo, un vehículo que está inscrito como motocicleta, que tiene sus papeles al día, con patente y que tiene adosado en la parte posterior un carro para trasladar. Héctor Tapia iba en la parte trasera del vehículo y quien conducía era su compañero de trabajo, Enrique Muñoz.
Una colisión tras una maniobra de adelantamiento
El accidente ocurrió a eso de las 16:30 del martes 26 de mayo, a la altura de la parcela 14. Un furgón blanco que venía por detrás adelantó a dos vehículos y aparentemente su conductor no habría visto al “torito”, que también iba adelante. En esas circunstancias, el furgón colisionó por atrás al “torito”, provocando que don Héctor saliera eyectado y se golpeara fuertemente en la cabeza. El conductor del “torito” logró afirmarse del manubrio y evitar que sus lesiones fuesen de mayor gravedad.

Una ambulancia con funcionarios de Samu Base Quillota acudió para ayudar a los heridos. El conductor del furgón permaneció en el lugar del accidente y carabineros de la Tenencia Las Cruzadas le realizaron el test rápido de alcohol, el que arrojó que no tenía alcohol en el cuerpo y que tenía su documentación al día. El resultado fue el mismo para el conductor del “torito”. Estos son antecedentes que obtuvo Observador.cl en la Tenencia Las Cruzadas.
Don Héctor “Tito” Tapia fue ingresado al Hospital Biprovincial Quillota Petorca en riesgo vital. Al día siguiente, el miércoles, fue trasladado al Hospital Clínico de Viña del Mar. Allí se mantiene internado y su condición se ha mantenido muy delicada.
Están haciendo oraciones por la salud de l jardinero
El hijastro de Héctor, Andrés Espinoza, habló del estado en que se encuentra actualmente con Observador.cl. “Está con un ventilador mecánico y tiene un aparatito en la cabeza para poder ver el cerebro, porque está muy grave y tiene la cabeza muy hinchada. Aquí nos dijeron que si se salva, va a quedar con secuelas… Estamos esperando que los días pasen, para que se pueda recuperar y podamos sacarlo”, dijo.

Héctor con su familia en su hogar de calle José Miguel Carrera, en el sector de El Bajío. Su hijastro, Andrés Espinoza, es conocido por el apodo de “Bombero”.
“Él es un hombre muy activo, que trabaja de lunes a domingo. No toma, no fuma, no consume droga, nada de eso. Su familia es de Limache, pero él de hace 30 años que vive en Quillota y que es pareja de mi mamá”, agregó.
“Nosotros y la gente de San Isidro estamos todos haciendo oraciones por él. Lo que necesitamos es que se haga justicia. Y verlo así a nosotros nos duele“, dijo Andrés Espinoza.
Este martes 2 de junio Héctor Tapia cumple 60 años. Sus seres queridos esperan que pueda salir de esta situación tan grave y volver a su casa.
Las causas de este accidente de tránsito están en proceso de verificación por parte de las autoridades. Aún está pendiente el resultado de la alcoholemia, el examen de sangre que se realiza a los conductores que protagonizan accidentes de tránsito. La prueba respiratoria indicó que preliminarmente no había alcohol en ambos conductores. Así, los dos choferes quedaron en espera para ser citados a los tribunales.
Generalmente los resultados de las alcoholemias tardan en estar listos alrededor de un mes. Con la conclusión de esos exámenes, el Ministerio Público ordenará las diligencias que correspondan para continuar con el proceso judicial. Mientras tanto, la familia de Héctor Tapia Silva aguarda para que se esclarezcan los hechos y que la investigación les pueda traer tranquilidad.
