La próxima semana el cuadro rojo luchará frente a Coquimbo Unido, en partidos de ida y vuelta, por alcanzar la final de la Copa de la Liga. No es la primera vez que los cementeros alcanzan la ronda de los cuatro mejores. Aquí contamos esas historias
REPORTAJE.- El próximo miércoles, Unión La Calera enfrentará a Coquimbo Unido por el partido de ida de las semifinales de la Copa de la Liga, torneo que se realiza por primera vez y que entregará al campeón el premio de clasificar a la Copa Libertadores de América de 2027.
El conjunto cementero, que en el Campeonato de Primera División marcha último y está muy complicado con el descenso, tuvo una campaña diametralmente opuesta en la Copa de la Liga, torneo que dividió a los 16 equipos de Primera División en cuatro grupos de cuatro clubes cada uno.
El cuadro rojo logró ganar el Grupo D, el que compartió con Universidad de Chile, Deportes La Serena y Audax Italiano, y eso le permitió ser uno de los cuatro semifinalistas, los que lucharán la próxima semana por llegar a la gran final que se jugará el 19 de julio en el Estadio “Elías Figueroa Brander” de Valparaíso.
La clasificación a semifinales de la Copa de la Liga fue un hecho histórico para Unión La Calera, ya que en sus 72 años de vida institucional, no abundan las instancias cómo estas.
Pero si bien este hecho es histórico no es inédito. En rigor, esta será la tercera oportunidad en que Unión La Calera jugará unas semifinales de alguna competencia oficial y en Primera División. A la Copa de la Liga se suman dos torneos anteriores en que los cementeros intentaron a una final, la que fue esquiva en esas oportunidades.

Semifinalista en la Copa de Preparación en 1960
En 1958 de disputó la primera edición de la tradicional Copa Chile, el torneo que disputaron equipos de Primera y Segunda División y también algunas selecciones comunales.
La Copa Chile se jugó al año siguiente con el mismo nombre y modalidad, pero en 1960 el torneo cambió excepcionalmente de nombre y se llamó Copa de Preparación, tal como ocurrió años después cuando se denominó como Copa Polla Gol o Copa Digeder.
Mientras la Selección Chilena, al mando de Fernando Riera, realizaba una gira por Europa, disputando varios amistosos, puliendo lo que sería La Roja que lograría el tercer lugar en el Mundial de 1962, en el país, se jugaba esta Copa de Preparación, donde Unión La Calera logró avanzar hasta disputar las semifinales.
En total, participaron en este torneo, 27 equipos: 14 de Primera División, 12 de Segunda y una selección comunal.
Los cementeros, que ese año estaban en el Ascenso, integraron el Grupo 3 junto a Everton y Unión San Felipe, ganando el grupo con 4 puntos, obtenidos gracias a los triunfos de 3-2 sobre los sanfelipeños en el Valle del Aconcagua y de 2-0 ante los evertonianos en La Calera.
Ganar su grupo le permitió a Unión La Calera clasificar a los cuartos de final donde debió enfrentarse con Ñublense que también fue el ganador del Grupo 9. Se jugó un solo partido y en Chillán, el 17 de abril de 1960. Terminó empatado 1-1 y en la definición por penales clasificó Unión La Calera.
En semifinales el conjunto rojo debió enfrentarse en un partido único, a Santiago Wanderers. El compromiso se disputó el 24 de abril de ese año, en el Estadio Sausalito de Viña del Mar, duelo al que asistieron 2.772 espectadores.
El elenco calerano era dirigido por Donato Hernández, y ese día, según la información recopilada por el estadístico e historiador de Unión La Calera, formó con Luis “Tato” Pérez en el arco; Antonio Vargas, Fidel Zuleta, Nelson García, Sergio Tapia, Héctor Leiva (reemplazado por H. Cabrera), A. Cabrera, Sergio Orellana, Rodolfo García (sustituido por Pascual Valencia), Raúl Torres y Hernán Gallardo.
Pese a luchar, el triunfo fue para Santiago Wanderers, que se impuso por 2 goles a 0, logrando así clasificar a la final de la Copa de Preparación de 1960, la que perdería ante Deportes La Serena.

El equipo que rozó la gloria en 2011
Debieron pasar 51 años para que Unión La Calera optara a tener una revancha y disputara una semifinal, en este caso de un torneo de Primera División.
Luego del anhelado ascenso de 2010, el equipo calerano se reforzó para lo que sería su reestreno en la Serie de Honor del fútbol chileno. Mantuvo a Emiliano Astorga como director técnico, quien junto a los dirigentes armó un plantel que es recordado por sus nombres, su juego y por haber rozado la gloria.
En el Torneo de Apertura de 2011, el cuadro cementero tuvo una brillante actuación de la mano de jugadores como Lucas Giovini, Mario Berrios, Ramón Fernández, el uruguayo Brian Rodríguez, Gonzalo Barriga, Octavio Pozo, Nicolás Suárez, Hugo Bascuñán, Francisco Bahamondes, Alejandro Risso y otros.
Luego de una gran fase regular, y completadas las 17 fechas, Unión La Calera finalizó en el sexto lugar de la tabla de posiciones, con 7 triunfos, 4 empates y 6 derrotas.
En esa temporada, luego de una fase regular, se jugaban los playoffs, donde los ochos primeros de la tabla luchaban por ser campeón. En cuartos de final, Unión La Calera enfrentó a Unión Española, a quien eliminó luego de ganar 1-0 en La Calera con gol de Ángel Carreño, y empatar 0-0 en el Estadio Santa Laura.
Así, Unión La Calera jugaría por segunda vez en su historia semifinales y en ellas enfrentó a la Universidad Católica. Pese a que la “UC” no quería jugar en el antiguo Estadio “Nicolás Chahuán Nazar”, en una polémica en la que incluso se inmiscuyó el Gobierno de ese entonces, con declaraciones del Ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, la dirigencia calerana luchó por la localía y lo logró.
El jueves 2 de junio, a las 16 horas, y con casi 3 mil personas en las tribunas, Unión La Calera derrotó a la Universidad Católica por 2 goles a 1, con anotaciones de Francisco Bahamondes y Gonzalo Barriga para los cementeros y Milovan Mirosevic para la “UC”.
Los caleranos soñaban con la final y esa ilusión inundó cada rincón de la comuna. Con esa misma esperanza Unión La Calera viajó a San Carlos de Apoquindo, para jugar con los cruzados el domingo 5 de junio.
Fue un partido de mucha tensión, con dos equipos que jugaron a no cometer errores, y solo el gol de Enzo Andía (que luego cambiaría su apellido a Roco), los universitarios ganaron por 1-0. El resultado global terminó empatado 2-2, pero las bases de ese año, señalaban que ante ese escenario, clasificaba el equipo que tuviera la mejor posición en la tabla de la fase regular. La “UC” fue primero y los rojos sextos, por lo tanto, los cruzados avanzaron y los cementeros quedaron eliminados.
El miércoles en La Calera y el próximo domingo en Coquimbo, los jugadores y el cuerpo técnico cementeros, intentarán doblarle la mano a la historia, y conseguir por primera vez una clasificación para soñar con ser campeones. Que así sea.

Datos: Rino Curotto