Encargados de seguridad de comunas como Nogales, La Cruz y Limache advierten que la baja dotación policial y la falta de comisarías los deja en desventaja frente a una delincuencia que crece con rapidez.
Equipos de seguridad municipal de diez comunas de la región de Valparaíso se reunieron en la Universidad de Playa Ancha para manifestar su alarma ante lo que consideran una brecha crítica de recursos en comparación con las grandes urbes, denunciando que las particularidades del campo están siendo ignoradas en las políticas públicas.
Uno de los reclamos más fuertes provino desde la Municipalidad de Nogales. Su director de seguridad pública, Gabriel Orellana, fue enfático en señalar que el rol preventivo de los municipios rurales se ve severamente limitado al no contar con comisarías o disponer de una dotación de Carabineros significativamente menor que la de las ciudades.
Esta realidad, compartida por comunas como La Cruz, Panquehue y Calle Larga, obliga a los municipios a buscar asociaciones para elevar sus demandas a nivel nacional, intentando equiparar la cancha en términos de inversión y protección para sus vecinos.
El peligro de la “velocidad” del delito
Desde la Asociación de Municipalidades Rurales (AMUR), la experta Pilar Lizana lanzó una advertencia preocupante: aunque el número total de delitos en el campo sea inferior al de la ciudad, la velocidad con la que está creciendo la criminalidad es mucho más rápida. “Hoy hay una oportunidad tremenda de abordar la problemática para que esto no crezca y no se desborde”, explicó Lizana. El diagnóstico actual indica que, si no se actúa ahora con recursos específicos para la ruralidad, la situación delictual podría volverse incontrolable en el corto plazo.
Seguridad más allá de los robos
El análisis de los municipios también arrojó que la seguridad en el mundo rural tiene aristas distintas a la urbana. Factores como el robo de agua, la vulnerabilidad ante incendios, la falta de conectividad y los nuevos flujos migratorios son vistos hoy como elementos que alimentan la sensación de inseguridad y frenan el desarrollo de estas localidades.
Toda esta información será recopilada en un informe que se presentará directamente al Ministerio de Seguridad Pública, con la esperanza de que el gobierno central entregue soluciones concretas a las comunas de Limache, Nogales, Quintero, Casablanca, Petorca, Zapallar, Calle Larga, Papudo, La Cruz y Panquehue.
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