Con un emotivo texto, el Padre Pedro Aguiar, agradeció la ceremonia que le brindó la Diócesis de Valparaíso y la comunidad calerana.
LA CALERA.- Con un texto leído por su amigo y ex asistente, Iván Guajardo, donde detalló varios aspectos de su labor sacerdotal de setenta años y sus 95 años de vida cumplidos el lunes 1 de junio, el Padre Pedro Aguiar Darrouy, agradeció la ceremonia que la Diócesis de Valparaíso y la comunidad calerana le brindaron durante un emotivo y multitudinario acto realizado en la noche del lunes, a la que asistió en silla de ruedas.
En el texto, el Padre Pedro dio fe también de su larga vida, que agradeció todo lo vivido, de su condición actual, que calificó de invalidez, pero que le ha permitido la gracia de conocer la realidad que viven muchas personas limitadas en sus movimientos o en el conocimiento de la realidad, confesando que hay cosas que, a veces, no distingue claramente como el día y la noche.

Aunque también señaló que la nueva condición que ha adquirido, luego de sus años, sus enfermedades y su vejez, que agregó que hay que vivir con dignidad y dando gracias por llegar a ella, pero con la seguridad interior de haber estado cerca de la gente, especialmente con los más pobres de las comunidades parroquiales donde sirvió, agregando que la labor sacerdotal es una buena opción.
También se refirió a su condición de calerano, que consideró haberse convertido en parte de ella, y que describió como una ciudad alegre, aunque el equipo deportivo gane o pierda, igual la gente está contenta. Asimismo, el Padre Pedro Aguiar habló de las muchas opciones que le dio el sacerdocio de luchar por la acción social, la justicia y los Derechos Humanos, agradeciendo vivir en una comunidad tan sensible y solidaria.
La ceremonia fue presidida por el Obispo Auxiliar de la Diócesis de Valparaíso, monseñor Mario Salas Becerra y el párroco de Santo Nombre de Jesús, presbítero Alejandro González Hidalgo y asistieron autoridades comunales y representantes de las diversas capillas, del sector parroquial de Santo Nombre de Jesús, muchas de ellas creadas por gestión del Padre Pedro durante sus 25 años como párroco de La Calera.
