“Teletón es un gran apoyo, no solamente en la rehabilitación física”, dice madre limachina

Publicado el at 06/11/2026
112 0

María Angélica Castro cuenta cómo la institución acompaña a su hija Francisca después de una hemorragia cerebral.

Mientras Francisca está en clases, su mamá trabaja a pocos metros de ella. María Angélica Castro desempeña funciones en el área de abastecimiento de una empresa y, gracias a las facilidades de su empleador y del Colegio Marista de Limache, puede hacerlo de manera remota desde una oficina del establecimiento.

La cercanía sigue siendo necesaria. Hace tres años, Francisca sufrió una hemorragia cerebral que le provocó una hemiparesia derecha y, aunque ha recuperado buena parte de su movilidad, todavía necesita ayuda en algunas actividades cotidianas.

“Soy cuidadora, gracias a Dios, con trabajo”, dice María Angélica, quien ha podido compatibilizar ambas responsabilidades mientras acompaña la rehabilitación de su hija.

UN DÍA EN QUE CAMBIÓ TODO

La emergencia ocurrió un domingo por la tarde, mientras estaban en casa. Francisca fue al baño y poco después cayó al suelo. “Lloraba y no podía levantarse”, recuerda su madre.

La llevaron al Hospital de Limache y luego fue derivada al Hospital Gustavo Fricke de Viña del Mar. Y tras varias revisiones, se determinó que había sufrido una hemorragia cerebral que afectó la movilidad del lado derecho de su cuerpo.

Después de permanecer cerca de tres meses en la Clínica Indisa, en Santiago, recibió la derivación para ingresar a Teletón Valparaíso. Desde entonces, María Angélica ha visto avances importantes.

Francisca pasó de utilizar silla de ruedas a desplazarse con bastón y luego a caminar sin ayudas técnicas. Su principal dificultad continúa en la mano derecha, cuya movilidad sigue siendo limitada.

APRENDER A RECORRER EL CAMINO

En Teletón, las atenciones se organizan por ciclos y reúnen a profesionales de distintas áreas. Cuando es posible, concentran más de una terapia por jornada para aprovechar los viajes desde Limache. Francisca ha asumido esa rutina con una disposición que sorprende a su mamá. “Nunca se ha quejado de que esté cansada en sus terapias”, cuenta.

El proceso, sin embargo, también ha obligado a María Angélica a aprender sobre una realidad que antes desconocía. Habla del desgaste emocional de los cuidadores y de dificultades cotidianas, como encontrar ocupados estacionamientos reservados o enfrentar problemas de accesibilidad.

En ese camino, valora que Teletón acompañe también a la familia. “Es un gran apoyo, porque no solamente acompaña en la rehabilitación física”, señala al destacar la atención psicológica y la orientación escolar que han recibido.

Para María Angélica, entrar al mundo de la discapacidad significó comenzar a hacerse preguntas que antes nunca había necesitado responder. Contar con profesionales que las orienten ha sido parte del respaldo que les permite seguir avanzando.

Hoy la rutina resume buena parte de estos tres años: Francisca continúa sus clases y su rehabilitación, mientras su madre trabaja a pocos metros, acompañándola cuando todavía la necesita.