Por más de tres décadas, paseó el nombre de La Calera con destacadas actuaciones en competencias atléticas en todo el país
DEPORTES.- Aunque an pasado los años, todavía hablar de atletismo en La Calera remite rápidamente al nombre Víctor Estay Álvarez. Identificado en muchas ciudades como “El Corredor Calerano”, este conocido y recordado deportista de la ciudad, impulsó durante mucho tiempo el atletismo y lo hizo con el ejemplo.
El martes se cumplirán 11 años de su repentino fallecimiento, el que enlutó el mundo del running y el atletismo calerano y provincial, y su recuerdo sigue tan presente como cuando se le veía entrenando por las calles de La Calera.
En la comuna cementera todos lo conocieron y supieron de sus proezas en los diferentes lugares en que compitió, donde dejó siempre bien puesto el nombre del deporte calerano.
Sin saberlo, Víctor Estay sentó las bases y puso las semillas del atletismo y el running en La Calera, con su ejemplo y también con la creación –junto a otros corredores aficionados de la ciudad- de uno de los primeros clubes de corredores de este siglo.
Una vida ligada al deporte
El correr fue parte de toda su vida. De pequeño le gustaba correr, sobre todo en su época escolar. Estudió en la ex Escuela 18, la que actualmente es la Escuela “Irma Sapiaín”, pero sus primeros acercamientos con el atletismo escolar fueron en la enseñanza media, específicamente en el Liceo Mixto de La Calera, por el que compitió muchas veces.
De joven, además del trote, practicó el fútbol, jugando por algunos clubes amateur de la ciudad. Fue padre muy joven, por lo que el deporte y también los estudios dieron paso al trabajo.
Las circunstancias de la vida parecían alejarlo del atletismo y también de La Calera. Se casó siendo muy joven y partió rumbo a San Bernardo junto a su señora y su pequeña hija. En ese tiempo, el atletismo quedó a un lado. Había prioridades en la familia.
Regresó a La Calera y al tiempo se sumó un nuevo hijo a la familia. Víctor Estay trabajó durante 21 años en una agencia de Polla Gol que tenía la particularidad de ser una agencia “itinerante”, pues era una casa rodante que se movía por diferentes puntos de la ciudad, en los años en que este juego de azar era muy popular.
Después de 31 años de matrimonio, se separó, un duro golpe del que le costó reponerse. Sería el deporte y el atletismo el que le ayudaría en ese momento. Víctor Estay tenía 29 años y su hijo menor decidió sumarse a la rama de atletismo de Unión La Calera en ese entonces. Como una manera de estar cerca de sus hijos, el deportista calerano también se sumó a la rama deportiva del club. Desde ese momento, nunca más dejó de correr.
Poco a poco fue forjándose un nombre en el atletismo hasta convertirse en la figura más representativa de este deporte en la comuna durante más de 30 años.

Referente del atletismo calerano
Sus hijos crecieron, la rama de atletismo de los cementeros se acabó, pero Víctor Estay no dejó de correr. Cada fin de semana estaba presente en alguna competencia. Durante la semana se entrenaba y preparaba en la pista de atletismo del antiguo Estadio Municipal.
Compartía su experiencia con los más jóvenes y con aquellos incipientes corredores y corredoras que comenzaban a surgir en La Calera, quienes lo veían como un referente.
Ganó numerosas medallas a lo largo de su exitosa carrera. Recorrió prácticamente todo el país, participando en diversas competencias, en diferentes categorías, siempre orgulloso de ser calerano y de que lo reconocieran como tal.
Durante muchos años era normal verlo los fines de semana, emprendiendo viaje a algún punto del país, con su habitual polera roja con el nombre de La Calera en el pecho.
En sus últimos años, Víctor Estay decidió terminar sus estudios secundarios y luego cumplió su sueño de estudiar una carrera profesional. Se convirtió en Preparador Físico y Entrenador Deportivo en la Universidad de Los Lagos, compatibilizando de manera exitosa los estudios, el trabajo y el atletismo.
Un problema cardiaco lo llevó a la muerte el 22 de septiembre de 2015. Tenía solo 64 años. Una jornada triste para su familia, para el deporte de La Calera, para el running, que se vio reflejado en su masiva despedida.
En noviembre de 2022, y luego de una votación popular, la Municipalidad de La Calera bautizó la galería del moderno Estadio Municipal “Nicolás Chahuán Nazar”, con el nombre del recordado atleta calerano, como una forma de perpetuarlo en la memoria histórica del deporte local.