De histórico detector de drogas a regalón de una familia porteña: la nueva vida de Caos

Publicado el at 1:45 pm
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El labrador de Aduanas se jubiló tras siete años de servicio en Valparaíso, donde participó en históricos procedimientos contra el narcotráfico, entre ellos la detección de cargamentos de madera impregnados con droga y la Operación Mediterráneo.

Después de siete años al servicio de la Aduana Regional de Valparaíso, el can detector de drogas Caos dejó atrás su vida operativa para comenzar una nueva etapa: disfrutar de la tranquilidad de un hogar junto a una familia porteña que hoy lo llena de paseos, juegos y cariño.

El labrador retriever de color amarillo, que actualmente tiene ocho años, inició sus funciones en noviembre de 2019 y durante toda su carrera conformó un experimentado binomio junto a su guía. Su labor fue clave en decenas de fiscalizaciones destinadas a detectar o descartar la presencia de drogas en importaciones y exportaciones que transitaban por el puerto de Valparaíso, además de apoyar procedimientos en pasos fronterizos y recintos aduaneros de Coquimbo, La Araucanía y Los Lagos.

Entre los hitos más importantes de su trayectoria figura su participación en la histórica investigación que permitió detectar cargamentos de madera provenientes de Bolivia impregnados con droga, procedimiento realizado en Valparaíso y dado a conocer en junio de este año. El caso involucró más de mil toneladas de madera contaminada y también incluyó incautaciones en Arica y San Antonio.

Caos también fue parte de la denominada Operación Mediterráneo, desarrollada en 2024, que permitió incautar 60,2 kilos de cocaína ocultos en maquinaria agrícola con destino a Europa. La investigación, iniciada gracias a una alerta de inteligencia de la Aduana Regional de Valparaíso, culminó con la primera entrega vigilada internacional por vía marítima y con detenciones tanto en Chile como en Francia.

Desde Aduanas explican que los binomios caninos constituyen una herramienta fundamental para fortalecer los controles en las fronteras del país. Todos los ejemplares nacen, son criados y entrenados en la Escuela de Adiestramiento Canino ubicada en Los Andes, donde también se prepara a sus futuros guías.

Como parte de la planificación institucional, cuando un can completa su ciclo operativo —generalmente después de siete años de servicio— es reemplazado por un nuevo ejemplar para mantener la continuidad de las fiscalizaciones. En este caso, el antiguo guía de Caos ya trabaja con un labrador retriever negro de un año, entrenado para detectar drogas tradicionales y sintéticas, tabaco, dólares y armas de fuego.

Mientras tanto, Caos disfruta plenamente de su jubilación. Fue adoptado por Ingrid y Rodolfo, una familia de Valparaíso que pasó por un proceso de evaluación para garantizar que contara con el espacio y las condiciones necesarias para esta nueva etapa.

“Compartimos y jugamos con él. Tiene su plaza, le tiramos la pelota y se mete; también lo llevamos a la playa, a pasear, hasta comprar el pan va con nosotros. Salió regalón”, cuentan entre risas sus nuevos cuidadores, quienes hoy retribuyen con cariño los años en que Caos dedicó su trabajo a proteger las fronteras de Chile.

 

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