El técnico cementero sostuvo que su equipo “nunca se metió atrás”, pero pagó caro la eficacia de Palestino.
Unión La Calera volvió a sufrir un golpe como local. En el Estadio Nicolás Chahuán Nazar, el cuadro cementero cayó 2-1 ante Palestino en un partido que comenzó cuesta arriba desde temprano y que terminó profundizando su complejo momento en la tabla.
La visita abrió la cuenta a los 8 minutos, luego de una jugada en el área que terminó con remate de Gonzalo Tapia y desvío en Michael Maturana, dejando sin opción al arquero Nicolás Avellaneda. Poco después de la media hora, el propio Tapia volvió a marcar con un tiro rasante bien ubicado, estirando la ventaja para el elenco árabe.
Antes del descanso, La Calera encontró vida con un golazo de tiro libre de Kevin Méndez, que puso el 2-1 y encendió la ilusión cementera. En el complemento, el equipo de Martín Cicotello intentó llegar al empate, pero la expulsión de Camilo Moya a los 65 minutos condicionó la remontada. Aun así, los rojos siguieron buscando, incluso con un remate de Carlo Villanueva que dio en el travesaño.
Tras el encuentro, Cicotello entregó una lectura marcada por la frustración. “Otro partido que no merecimos perder”, señaló el entrenador, apuntando a que Palestino fue más eficaz en los momentos decisivos. El DT aseguró que La Calera tuvo oportunidades para igualar y valoró la actitud del plantel pese a la inferioridad numérica.
“Con 10 jugadores seguimos teniendo la pelota nosotros. El equipo nunca se metió atrás, siempre estuvimos en campo rival y hay que valorar eso”, afirmó el técnico cementero.
Sobre la expulsión de Moya, Cicotello evitó una crítica directa al arbitraje y sostuvo que necesita revisar mejor la jugada. De todos modos, explicó que el jugador le manifestó que fue a disputar el balón “sin intención de hacer daño”.
La derrota deja a Unión La Calera con 10 puntos en 13 fechas, en el puesto 15 de la tabla, muy cerca del fondo y con la obligación de empezar a sumar para no quedar atrapado en la pelea por la permanencia.
El entrenador también reconoció que el club evalúa refuerzos para el segundo semestre, especialmente por la falta de variantes en algunas zonas del plantel. “Necesitamos tener alguna incorporación, sobre todo donde tenemos menos número de jugadores”, sostuvo, recordando las bajas de Javier Saldía y Rodrigo Cáceres.
Ahora, La Calera deberá enfocarse en su próximo desafío ante Universidad de Concepción, rival directo en la zona baja. Para los cementeros, ya no basta con competir: necesitan ganar.
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