Un estudio, basado en información de Senapred actualizada a julio de 2026, reveló que 20 de las 38 comunas de la región aún no cuentan con un Plan Comunal de Reducción del Riesgo de Desastres formalizado.
Más de la mitad de las comunas de la Región de Valparaíso todavía no cuenta con un Plan Comunal de Reducción del Riesgo de Desastres (PCRRD) formalizado, instrumento que busca preparar a los territorios y disminuir sus vulnerabilidades antes de que ocurran emergencias.
Así lo estableció un estudio elaborado por Corporación Ciudades, a partir de información de Senapred actualizada a julio de 2026. Según el análisis, 20 de las 38 comunas de la Región de Valparaíso se encuentran sin este instrumento, es decir, cerca del 53% del total regional.
Los PCRRD abarcan las fases de mitigación y preparación frente a desastres y permiten que cada municipio defina medidas de acuerdo con las amenazas y vulnerabilidades particulares de su territorio. Entre otras acciones, pueden considerar estudios de riesgo, catastros, mejoramiento de infraestructura crítica, fortalecimiento de sistemas de alerta temprana e información y participación de las comunidades.
Región de Valparaíso
Al revisar el detalle regional, las 20 comunas que aparecen sin un Plan Comunal de Reducción del Riesgo de Desastres formalizado son Juan Fernández, Puchuncaví, Quintero, Isla de Pascua, Los Andes, Calle Larga, Rinconada, Cabildo, Petorca, Quillota, La Calera, Hijuelas, La Cruz, Nogales, Cartagena, Catemu, Panquehue, Putaendo, Santa María y Limache. De ellas, Juan Fernández, Los Andes, Petorca, Putaendo y Limache cuentan con planes nuevos recomendados técnicamente y en proceso de formalización, mientras Calle Larga y Cartagena poseen planes nuevos que no han sido recomendados técnicamente.
En contraste, las 18 comunas que sí registran un plan con decreto alcaldicio son Valparaíso, Casablanca, Concón, Viña del Mar, San Esteban, La Ligua, Papudo, Zapallar, San Antonio, Algarrobo, El Quisco, El Tabo, Santo Domingo, San Felipe, Llaillay, Quilpué, Olmué y Villa Alemana. En los casos de San Antonio y Quilpué, la información además consigna procesos de actualización de sus respectivos instrumentos.
Además, estos planes deben vincularse con otros instrumentos municipales, como los Planes de Desarrollo Comunal (Pladeco) y los Planes Reguladores Comunales (PRC), incorporando de esta manera la reducción del riesgo en las decisiones de planificación territorial.
“La gestión del riesgo tiene una dimensión eminentemente territorial. Cada comuna presenta amenazas, condiciones urbanas y vulnerabilidades distintas, por lo que disponer de estos instrumentos permite pasar de un diagnóstico general a acciones concretas de prevención y preparación acordes con la realidad local”, explicó Martín Andrade, director ejecutivo de Corporación Ciudades.
El 37% de las comunas del país tampoco tiene el instrumento
La situación detectada en Valparaíso se inserta en una brecha que también se registra a nivel nacional. El estudio determinó que 218 comunas, equivalentes al 63% del país, poseen un PCRRD con decreto alcaldicio, mientras otras 127 comunas, correspondientes al 37%, todavía no cuentan con el instrumento formalizado.
Sin embargo, esto no significa necesariamente que las 127 comunas estén comenzando desde cero. De ellas, 76 tienen planes sin revisión; 30 poseen planes nuevos que todavía no han sido recomendados técnicamente; 14 mantienen documentos nuevos en revisión; y siete cuentan con planes recomendados técnicamente que se encuentran en proceso de formalización.
“Hay comunas donde existe trabajo avanzado, pero todavía falta completar etapas técnicas o administrativas para disponer de un instrumento formalizado”, señaló Andrade, quien agregó que acelerar estos procesos resulta relevante para que los planes puedan orientar efectivamente inversiones, decisiones y medidas preventivas.
El estudio también detectó importantes diferencias territoriales. Regiones como Magallanes, La Araucanía, Maule, Metropolitana, Los Ríos y Ñuble tienen más del 80% de sus comunas con PCRRD. En contraste, en las regiones del norte, 34 de 44 comunas —un 77%— todavía no cuentan con un plan con decreto municipal.
Desde Corporación Ciudades recalcaron que la reducción del riesgo debe comenzar mucho antes de una emergencia, mediante la identificación de vulnerabilidades y la incorporación de estos antecedentes en la planificación de las ciudades, con el objetivo de disminuir la exposición de las personas y de la infraestructura.